jueves, 6 de mayo de 2010

Viernes gris en Murciapolis

La apostasia es una actitud crítica ante la "vida eterna"

Si bebes no conduzcas aunque seas Aznar.

Todos los que se han suicidado en estos últimos tiempos, tenían una idea común: "¡el 2.012 para su puta madre!"

La culpa de todo la tienen Rajoy o Zapatero, depende del votante.

Los seres humanos se dividen entre los que piensan y los que adoran.

El hombre estará definitivamente equiparado a la mujer cuando personas como Francisco Camps se paseen con un bolso de Vuitton y personas como Rita Barberá sustituyan sus gruñidos por afables sonrisas electorales.

Edinson consiguió que a las palabras no se las llevase el viento.

El hombre se habrá ganado el respeto a sí mismo cuando haya perdido el respeto a todas las religiones y supersticiones.


88
Hoy cumple 88 años Tony Leblanc. Es lo que se suele decir "una leyenda viva". Cómico desde aquel inolvidable cine en blanco y negro hasta ser "rescatado" por Santiago Segura para mayor honor y gloria del increible Torrente. ¡Feliz cumpleaños, maestro!

miércoles, 5 de mayo de 2010

Excentricidades de un jeque arabe cualquiera

Contratar a Aznar para que le de una conferencia a él solo y dormirse mientras el enano da la charla.

Pagar una millonada para viajar como turista espacial de primera clase e instalar la rampa de lanzamiento en el jardin de una de sus imponentes mansiones, dotando a todas las pateras que atraviesan el Estrecho de televisores de plasma para que puedan presenciar el evento.

Poner de acuerdo a Rajoy y a Zapatero para que se hagan unas pajillas, incluso con lengua, y luego chupársela a él.

Atracar su colosal yate en el puerto de Valencia y dejar que se acerquen todos los políticos del PP para repartirles regalos caros y de paso follarse a sus señoras.

Alquilar el Vaticano durante una semana para dar conciertos de Lady Gaga, Beyonce, Cañita Brava y Norma Duval desnuda del todo, y que cada concierto termine con una orgía de monjas ninfómanas y ayatolás muy adictos al sexo.

Contratar a Leo Messi y Cristiano Ronaldo para que se jueguen a María Lapiedra en una partida al futbolín.

Producir una nueva versión de Pretty Woman con Rita Barberá y Bin Laden como protagonistas, dirigida por Mariano Ozores bajo los efectos de algún narcótico. Se rodaría en un lugar secreto por motivos de seguridad.

martes, 4 de mayo de 2010

Monstruos de ayer y de hoy

Hasta llegar al siglo XX los monstruos de nuestros terrores eran ogros, vampiros, brujas, fantasmas... Los monstruos tenían un aspecto horrible, hacían muecas grotescas, arrastraban cadenas y decían: "¡uuuhhhhhh...!" El miedo nos lo provocaban seres malignos de aspecto espantoso, generalmente procedentes de ultratumba o de lugares remotos de nuestro in explorado planeta.
Las primeras películas de Hollywood asustaban a los espectadores con La Momia, Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo o los numerosos alíenígenas que aterrizaban en el planeta Tierra para hacernos la vida imposible.
Sin embargo las cosas empezaron a cambiar por obra y gracia del talento de dos grandes creadores. Alfred Hitchcock nos pone los pelos de punta con una escena escalofriante que sucede en una ducha. Vemos la mano, el cuchillo del agresor que parece que nos ataca a nosotros. Sentimos el miedo que siente la chica que se estaba duchando. La ducha está perfectamente iluminada. No es un cuarto oscuro, el "coco" no ha salido de debajo de la cama. Pero hay otra sorpresa: el monstruo no tiene un sólo ojo, una cabeza grande con cuernos y piel de lagarto. No, nada de eso, es un chico normal y corriente, incluso de aspecto inofensivo, un enfermo mental. Y el "mago del suspense" también consigue que nos caguemos de miedo con unos simples pajaritos. "Los pájaros" de Hitchcock no son aves gigantescas o dragones voladores. No, son pájaros normalitos, de ese tipo de pajarillos inofensivos que vemos todos los días en los parques o surcando los cielos en sus vuelos de emigración.
Otro genio, Truman Capote, nos demuestra que la más espantosa cacería de seres humanos inocentes la pueden protagonizar unos chicos vulgares de la calle. Y es un hecho real lo que nos cuenta. Dos chorizos de poca monta cometen una masacre, matan a un matrimonio y a sus dos hijos, y Capote lo refleja en una novela genial, "A sangre fría", después de reunirse varias veces con los asesinos en la prisión en donde aguardan el día de su ahorcamiento.
No eran los primeros asesinos atroces en la historia de USA, pero el magistral Capote logró una narración tan sublime que convenció al público de que los más sanguinarios monstruos podían ser chicos de apariencia normal, cosa que agradecerían infinitamente las empresas de seguridad, puertas blindadas, etc.
En mi opinión, tanto Hitchcock como Capote, cambian el concepto de terror existente hasta entonces y ofrecen otra dimensión de los monstruos. Gente así ya existía, por supuesto, pero ellos los agregan a la mitología de los libros, comics y películas. Y a partir de ahí - miles de veces copiados por otros novelistas y cineastas - el terror se convierte en otra cosa y los monstruos aterradores de nuestros antepasados pasan a ocupar un segundo plano, e incluso se hacen "entrañables" por la gracia de otro genio: Walt Disney.
Los monstruos de ayer ya no asustan ni a los niños, pero los monstruos de hoy hielan la sangre y suelen estar muy cerca de nosotros. Ojo, amigos, los artífices del terror moderno son maridos, vecinos, curas, ayatolás, militares, políticos, funcionarios o dulces abuelitas. Usted puede ser un monstruo terrorífico si mañana coge su escopeta y se lia a tiros en el patio de un colegio. También puede probar con un hacha si no se le dan bien las armas de fuego.
Hitchcock y Capote hubiesen firmado sendas obras inspiradas en Alcasser o Puerto Hurraco, en Charles Manson o en El Rafita.

lunes, 3 de mayo de 2010

Esta mañana hace fresquete

Parecidos razonables
Una oposición de ultraderecha, una marea negra, un coche bomba... Estados Unidos se parece cada vez más a España.

¡Cuidaros mucho, amigos piratas, hay peligro islámico!
Un grupo islamista (Hizbul Islam) exigió a los piratas somalís una parte de sus botines. Estos se negaron y los hijos de Alá tomaron por asalto la ciudad de Haredare, base de los piratas. Los terribles patapalos escaparon por piernas. Los islamistas, como la Iglesia Católica en España, también quieren pillar cacho.

¡Aunque se lo digas...!
A José Tomás: "Cuídate!"
A Ana Rosa Quintana: "Por qué no escribes un libro?"
Al Cardenal Bertone: "Póntelo, pónselo"
A Emilio Botín: "El dinero no lo es todo en la vida"
A Sara Montiel: "Niña, no te pintes tanto"
A Bin Laden: "¿Dónde estás, corazón?"
A Mariano Rajoy: "¿Qué has hecho tú para merecer a Camps?"

Título para comedia:
"Los políticos somos ladrones honrados"

¡Uf, qué asco de dinero peliculero!
Nos anuncian una película con el reclamo de que ha costado un mogollón de millones y de que está hecha "por el mismo director y el mismo productor" de otra que también costó una burrada de millones. ¿Por qué no se meten sus películas millonarias por el culo e intentan hacer pelis con historias inteligentes y diálogos brillantes, como aquellas de los tiempos dorados de Hollywood o de la primera época de Berlanga?

¡¡Adios, Ángel Cristo!!
Quiero recordarte como el domador que me emocionó cuando yo era era joven y nos invitaste a silla de pista en tu circo, en Gijón, a todos los de la compañía de teatro en la que yo iba. ¡Gracias!

domingo, 2 de mayo de 2010

Folklore coronado

Dos titulares antagónicos: "Felipe de Bélgica celebró su 50 cumpleaños en la intimidad"; "Margarita de Dinamarca celebró por todo lo alto su 70 cumpleaños" Da la impresión de que la realeza belga es menos escandalosa que su homónima danesa.
La gente de sangre real y los folklóricos españoles tienen un punto en común: lucen orgullosos junto a su nombre el del lugar de procedencia. Ejemplo de folkloricos/as: Mari Fe de Triana, Perlita de Huelva, La Paquera de Jerez, El Perro de Paterna, Chiquito de La Calzada (flamenco antes que humorista) Camarón de la Isla... Ejemplo de testas coronadas: Isabel de Inglaterra, Constantino de Grecia, Beatriz de Holanda, Magdalena de Suecia, Alberto de Mónaco, Rania de Jordania...
La realeza tiene mucho de folklorismo y de orgullo patriótico. Ello son la patria inmortal, la de las viejas banderas y rancios pendones, y se mantiene a través de los tiempos lo mismo que el papado, las almorranas, la calvicie y las moscas en verano.
Pero cualquier mindungui no podemos aspirar a ser papa o a ser rey, y mucho menos a ser papisa. Las mujeres lo tienen peor, como siempre. A la inmensa mayoría de los seres humanos nos ha tocado ser plebeyos, ateos y pobres (de pedir o hipotecados) Vivimos para reparar los errores de los ricos y contribuir economicamente a la grandeza de las realezas.
El único trono en el que nos sentamos es en el de la taza de Roca. Y en Carnavales nos disfrazamos de obispos, papas, monjas, curas, políticos nefastos o reyes y reinas de la realeza real o del papel couché. Pero ellos se disfrazan todo el año y ganan mucho dinero. Empezaron por derecho divino y siguen por cojones. Y es que se mantienen en esta vida las más sagradas tradiciones, igual que los toros y la guerra.
¡Dios salve al Rey... que atacan los malos!

Solo ante el peligro perruno

Ayer me las vi con una jauria, como lo cuento. Iba yo caminando por el margen derecho del Segura, fiel a mi rutina de senderista, cuando me salieron al paso un mogollón de perros, todos en actitud muy agresiva. Me pillaron por sorpresa. Las veces que he hecho el Camino de Santiago siempre me he llevado un "bordón", palo de los peregrinos que termina en punta de hierro, artilugio indispensable para ahuyentar perros y evitar caídas. Pero ayer estaba indefenso. En varios movimientos rápidos fui cogiendo piedras y lanzándoselas. El camino era muy pedregoso y eso jugó a mi favor. Sólo uno se resistió ferozmente, uno de mediano tamaño y color canela. Esquivaba las piedras e insistía en acercarse. No sé ni cómo salí del entuerto.
En un plano inferior al camino, de donde habían salido los perros, había una casa grande con suficientes signos externos para pensar que estaba habitada por gente "especial", por ejemplo: hacía las veces de puerta una manta mugrienta. La mansión ofrecía el aspecto, por sus torres y robusta construcción, de haber conocido tiempos mejores. Pero en esos instantes no había señales de seres humanos.
Tenía que pasar nuévamente por allí a mi regreso, así que busqué afanosamente un palo o algo que me sirviese como arma "preventiva". Localicé un cañaveral y me hice con una dura y cimbreante caña. Una hora después pasé otra vez por el lugar del peligro perruno. Asombrósamente sólo había cinco o seis canes que no reaccionaron ante mi presencia. Pero he aquí que aparecen de pronto los beligerantes. Venían de excursión. Y la caña obró el efecto deseado, esta vez no se acercaron tanto. Me atreví a contarlos, sin bajar la aguardia, mientras blandía la caña en plan amenazante. Eran doce, casi todos de mediano y pequeño tamaño, blancos, marrones de diversas tonalidades y uno negro un poco más grande, este último menos implicado en los ataques, se limitaba a la ladrar desde lejos. Pero el de color canela volvió a intentar un ataque, se desmarcó de la jauría y vino hacia mi como antes, mostrándome sus aterradores colmillos. Me puse más bravucón con la caña y al final cedió.
Avancé unos doscientos metros confiado, creyendo que el peligro ya había pasado. Vana ilusión. He aquí que aparecen otra vez los del grupo cabroncete de vanguardia con su líder de color canela. ¡La puta que los parió!... Acojonante, esta vez no hay ladridos ni gruñidos. Se limitan a observarme muy atentamente desde el sendero paralelo al camino que transcurre por un nivel inferior.
Ahora sí que siento miedo. Si les da por lanzarse a por mi todos a una, ahí se quedan mis huesos con la mochila y las escasas ilusiones que aún me quedan. Además, el sol ya está muy bajo, son las nueve menos cuarto y no hay un ser humano en los alrededores. A eso de las cinco de la tarde ha caído un aguacero y la gente se ha retraído de salir a caminar y a correr. No se ven ni los típicos ciclistas.
Intento moverme con suma precaución. Avanzo mirándoles a hurtadillas y con la caña en alto. De pronto retroceden, ¡uf!... Gano unos trescientos metros hasta llegar a un nucleo de casas. Respiro aliviado.
En fin, tanto hablar de la gente mediática y hoy me ha tocado a mi ser el prota de mi blog, pero es que luego pensé que podría dar juego en un post. Y ya sólo me queda decir eso de "Los hechos narrados son rigurosamente ciertos. Sólo se omiten los nombres de los perros por desconocimiento, pero es muy posible que ninguno de ellos recuerde ya el nombre que le puso aquel hijo de puta que le abandonó. ¡Perra vida, coño!

sábado, 1 de mayo de 2010

Adán y Evo

Y Dios, tomando una costilla de Adán, sopló y creo vida. De la costilla surgió Evo.
"Compañera te doy", dijo Dios, "aunque mucho me temo que me ha salido compañero, pues tiene pito" Y dijo más: "Disfrutar de todo lo que encontreis en el Paraíso, pero no comais la fruta del árbol prohibido porque entonces sereis malditos"
Y así lo hicieron, respetaron el árbol prohibido, y eso que la serpiente (osea, el diablo camuflado) estuvo de lo más tentadora.
Y apareció Dios un día un díjoles: "Os expulso del Paraíso, parejita; pariréis con dolor, os ganaréis el pan con el sudor de...
- ¡Un momento, Dios", protestó enérgicamente Adán, "¿por qué nos expulsas si hemos obedecido en lo referente a la fruta prohibida?"
- Pues no lo sé, chicos, pero yo tenía escrito todo el guión de la Historia y a vosotros os tocaba cometer el pecado original. Algo no ha funcionado, ya lo sé, pero os expulso del Paraíso y punto pelota. Y no me valen protestas. ¡Hala, creced y multiplicaros!
- "¡Joder!", exclamó ahora Evo, "¿cómo pretendes que nos multipliquemos si somos gais?"
- "¡Cuidado que me dais problemas, chicos!... ¡Pues creced y adoptar niños!, ¡qué se yo, coño, buscaros la vida!
Y así lo hicieron. Salieron del Paraíso y exploraron tierras en donde abundaban los extraterrestres. Ellos los llamaron ángeles. Se aparearon con los ángeles - con los de sexo femenino obviamente - y tuvieron mucha descendencia.
Y la vida les resultó muy dura, pues tenían que labrar la tierra, cazar, pescar, parir con dolor, sufrir catarros, hemorroides...
- "Pues si lo llego a saber, pruebo la fruta prohibida", se lamentaba Adán, "total, íbamos a correr la misma suerte"
- "A mi me da que la fruta prohibida era pollo", reflexionó cierto día Evo con amargura, "y el pollo tiene hormonas femeninas, aunque a nosotros eso..."
- "¡Calla, hombre, calla, pollos en los árboles... ¡ja, ja, ja!", reía Adán, "¡cuidado que eres estúpido, cariño!
- "Hombre, pues tratándose de Dios todo es posible", argumentaba Evo.
Y todos los años ponían flores en la tumba de Abel, el hijo asesinado por Caín. Entre hermanos suceden estas cosas lastimosas. Y tal es así que hoy en día el mundo va mal porque todos somos hermanos.
La cosa es que a Evo le dio en su vejez por el arte rupestre. Pintaba ciervos y bisontes en las paredes de la gruta en donde se habían guarecido del frío después de descubrir el fuego. Sus numerosos descendientes - pues se reprodujeron como conejos en atención al mandato divino - admiraban el arte de Evo y hacían cola para ver las pinturas.
- "A esto le llamo mural", decía orgulloso Evo señalando la pared de la cueva que reunía una variada colección de pinturas de animales, todos fielmente representados.
- "¿Qué, os gusta este mural, pequeñuelos?", les preguntaba a sus nietecillos candorosos.
- "¡Sí, yayo!", le respondían.
Y sus admiradores le apodaron "Evo Murales" Y así fue en el principio de los tiempos, amigos blogueros. Espero haberos instruído.