miércoles, 4 de mayo de 2011

El Día del Juicio Final

Estoy en la recta final de El Testamento Maya, todo un bestseller muy digno. El señor Steve Alten ha sabido convertir la famosa profecía en una entretenidísima novela. No voy a contarles el desenlace, tienen ustedes que esperar al 21D del año que viene. Aunque no sé si el 21D auténtico coincidirá con el de ficción, si bien soy de la opinión de que todo es ficción, incluída la muerte.

Al señor anciano, barbudo y encogido, que toca la flauta en una esquina de Picadilly Garden, siempre le he visto con el mismo pantalón vaquero mugriento. Ayer vestía un pantalón vaquero nuevo. Un insignificante problema para el mundo peatonal, no creo que muchas personas se hayan fijado en eso. Tampoco creo que a él le importemos mucho los demás, ni lo que le ha pasado a Bin Laden, ni los pronósticos para el fin del mundo. El toca la flauta y el mundo gira. Un día dejará de girar el mundo y... puede que siga sonando la flauta.

Los predicadores que se instalan cerca de las vías de los tranvías que delimitan Market Street y Picadilly Garden, muestran un semblante cada vez más hosco. Nadie les escucha. Se parapetan tras dos cruces de madera como del tamaño de media persona y unas "Tablas de la Ley" que son la reproducción de las que bajó Charlton Heston del decorado del Sinaí, y desde esta posición lanzan sus soflamas a todos los que no quieren oirles. Rouco Varela congrega más audiencia. El que parece ser el líder es enjuto y barbudo, un obsesivo predicador al estilo de los que salen en las películas de Hollywood. A lo mejor nos está amenazando con un juicio final que no coincide con el de los mayas.

Ayer me entregaron mi flamante pasaporte. Hasta ahora me había movido por Europa con el DNI, pero me advirtieron en el consulado que a los funcionarios ingleses no les hace gracia que uno resida en England con un DNI español.
Las chicas del consulado son españolas, a excepción de una inglesita que recibe a los visitantes. De vez en cuando viene muy bien hablar un poco de español fuera de casa. En mi última visita al "Job Centre" (equivalente al INEM de España) me atendió una amabilísima chica española, Carmen, gallega pero sin acento, de madre salmantina. Y con el resto de la gente trato de entenderme en inglés y así voy practicando. Y dentro de poco - y esto me hace especial ilusión - comienzo a asistir a clases de inglés en un centro que hay cerca de casa. Gratuitas, of course.
A lo mejor en el Juicio Final no se tiene en cuenta lo de los pecados pero sí exigen pasaporte y un buen nivel de inglés.

4 comentarios:

calimeroesmalo dijo...

Yo voy a cursos de Inglés y desde pekeño no se me daba nada mal.
Mi intención es viajar e irme a Escocia un tiempo y darme un viajecillo por ahí.
( ya solo me queda un mes de examenes globales pa k me den el título y asi puedo estar trankilo solamente con el Ingles esperemos).
Tiene entonces pensado kedarse allí?
sejará usted de tomarse vino " Tio de la Bota" pa tomar el té de las 6 jajaja.
Pero weno, la cosa es que esté a gusto Obdulio y que siga siendo grande!!
( Y siga regalandonos post tan geniales como siempre jodio, no te libres de eso).
un abracete Obdulio!

El Periódico de El Prat dijo...

Vas a conseguir lo que muchos españoles mueren sin hacerlo. Aprender ingles.
Detras del Testamento Maya, vienen dos mas...aunque yo solo he leido la segunda, esta muy bien, y es muy actual, jejeje

Obdulio de Oklahoma dijo...

Gracias por los ámimos, Super Cali.
Sí, pienso quedarme aquí, con esa idea vine.
Le deseo suertísima suerte con los exámenes!...
Pues con el inglés me entiendo de momento al estilo de "Yo Tarzán, tú
Jane" porque me traje un chorro de palabras aprendidas de España, pero poco a poco lo voy practicando y en breve comienzo a tomar clases.
Abrazotes a discreción!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Hola, Don Jesús!
La que he leído yo es muy correcta como novela, muy entretenida, pero en el tercio final desvaría ya con los alienígenas. Lo principal es que vale para pasar unos días amenos de lectura.
Abrazotes!