martes, 5 de abril de 2011

Aquellos tiempos sin fotos

Nuestros remotos antepasados sólo vivían el presente, no tenían pasado ni futuro. Nosotros lo grabamos todo, hacemos fotos, añadimos a nuestra memoria la memoria del ordenador y nos recreamos a menudo visionando imágenes de albumes y videos. En cuanto al futuro, no dejamos de hacer planes, tenemos en mente tanto lo agradable como lo desagradable, las vacaciones de verano o los plazos de la hipoteca.Nuestros remotos antepasados, además, vivían una vida muy corta. La esperanza de vida en España era de treinta y tantos años, sólo tenían presente, un muy corto y accidentado presente, y algunos menos que eso porque se iban para el otro barrio en cualquiera de las múltiples epidemias que asolaban al mundo y contra las que sólo se defendían con rezos. La peste hacía estragos, como la tuberculosis, la lepra, la Inquisición y las guerras (religiosas mayormente) Y muchísimos no pasaban de niños porque la mortalidad infantil era abrumadora. En aquellos tiempos de tanta religiosidad y superstición no funcionaban los ángeles de la guarda, igualito que hoy en día en el tercer mundo. Con cuarenta y tantos años un hombre era ya muy mayor, teniendo la inmensa suerte de haber llegado a esa edad, pero podía disfrutar viendo fotos de los tiempos vividos.

1 comentario:

ANITA dijo...

Siempre he pensado que es mejor vivir el presente que es lo mas real que tenemos y el resto ya se verá. De tanto pensar en lo que vendrá se le quema a uno la sangre a veces.
Ahora con cuarenta vives una segunda juventud o al menos eso dicen, cada edad tiene su encanto, yo no miro ya fotos del pasado, me va jodiendo ver como hace mella el paso del tiempo.
Prefiero mirarme en el espejo y decirme a mi misma "nena que guapa estás con la legaña"
Besos de una cuarentona con sabor a jamón.