miércoles, 9 de febrero de 2011

Ken Follet, mi profesor de Historia

Lo descubrí como casi todo el mundo, en su novela "Los Pilares de la Tierra", y años después me enganché también a "Un mundo sin fin", continuación de la primera. Luego leí otras dos que transcurren en época actual. Ahora he vuelto a sus "lecciones de Historia", la Historia contada a traves de historias para disfrute pleno de los lectores. Pero no la Historia de los tratados entre potencias, grandes batallas, éxodos, genocidios... No, digamos que Follet nos cuenta la Historia en su "parte íntima": los tipos que puedes encontrarte por la calle, el costumbrismo, el cortejo amoroso, lo que se dice, lo que comen, lo que les importaba realmente... Todo ello inmerso en tramas sensacionales, muy bien elaboradas porque Mister Kent es un currante de la Literatura.
Si en "Los Pilares" fue la Edad Media con todos sus horrores, epidemias, supersticiones, catolicismo salvaje..., en "El Valle de los leones" nos introduce en el Afganistán de la invasión rusa. Nos vemos huyendo por inhospitas montañas o compartiendo vivencias en una pequeña aldea afgana. Y ahora me encuentro en el Londres pos victoriano en visperas de la Primera Guerra Mundial. Tan pronto estoy en la piel de un anarquista como de un principe ruso o un noble inglés, su esposa y su hija dieciochoañera. Entre el anarquista y la alta dama inglesa hubo una relación apasionada años atrás. Estos personajes tienen que ver con el giro dramático de la Historia que va a desencadenar la "Gran Guerra". Aún voy por el principio. Se titula "El hombre de San Petersburgo"
Tan emocionantes y "realistas" son las situaciones que se viven en el priorato de la Edad Media como las escaramuzas de los afganos y los rusos o el intento de atentado anarquista en Buckingham Palace.
Si Vargas Llosa y Miguel Delibes son, pongamos por caso, lo excelso, la más bella literatura, Ken Follet es la máxima expresión del entretenimiento, ¡una auténtica gozada!... Gracias por esta visión amena y emocionante de la Historia.

6 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Desde luego tiene un estilo único.
Feliz día por el cantón, aquí no se que tiempo hace porque todavía no he salido a la calle.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Bueno, el cantón fue Cartagena, yo estoy en Murcia ("Mursiya" arabe)
Pues el día se va despejando, ahora hace solete. Coño, ahora que caigo, esta mañana he hecho un viaje furgonetero a Cartagena, así que ha atinado usted.
¡Feliz jornada!

calimeroesmalo dijo...

Yo no he leído ninguno y eso k mire que me los han recomendado hasta sangrar x los ojos....
Pero bueno, en casa tengo " Las Pilares de la Tierra" ( que narra toda la historia de las mujeres llamadas Pilar desde el año 1945 hasta 2 meses después , en un pueblecito llamado Jotioquemandrá, en elq ue un escritor decide hacer un arbol genético ( xke es un científico loco) y necesita ADN de mujeres que se llamen igual y junta a todas estas mujeres que se llaman Pilar y crea un árbol que habla y justo estalla la 4º guerra Mundial y Japón inventa la bomba de neutrex, se muere el perro de Icterina, el hijo tiene escorbuto y de un mordisco el obispo le transforma en vampiro y al final...Bueno, ya se hace una idea....Muy normalilla.
¡ Un abrazo Obdulio!

a tomar por culo dijo...

Pues lamento decirle que a mi Los pilares de la Tierra tampoco es que me dijesen mucho. Me resultó entretenida pero a veces un poco lenta. No obstante me alegro de que a usted le haya gustado tanto. Yo acabo de terminar El Palacio de la Luna de Paul Auster y ando pelenadome todavía con En la carretera de Kerouac. Después de eso me quedan pendientes el último de Almudena Grandes y uno de cuentos de Ana María Matute. Como ves se me juntan las letras. Un beso, buen hombre¡¡¡

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡La hostia, Don Calimero!... pues han tenido que salir unas cuantas, porque Pilares, Pilarines, Pilaricas y Pilis hay a manta. Yo también tengo una entre las piernas, se llama "Pilila", aunque hay quien prefiere llamarla "cipote", como el fallecido Don Camilo. A mi pilila no la llamo cipote porque le queda demasiado grande. Pues fíjese usted si hay Pilares, que hasta Anna Belén se llama Pilar.
¡Abrazucos madrugadores!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Hola, amiga a tomar por culo!
Yo también tengo unos cuantos en lista de espera, ¡siempre tengo lista de espera!, es un vicio más sano que el tabaco. Estoy encontrando verdaderas joyitas en un puesto callejero de Alicante de una protectora de animales, me los venden a un euro.
¡Besazos!