domingo, 4 de septiembre de 2011

2.222

Un número muy bonito, gracioso, llamativo al menos, pero cuando llegue este año no podré escribir ningún post inspirado en "el año de los cuatro patitos" porque ya no estaré aquí. No estaremos ninguno. Todos calvos. Ni siquiera sobrevivirán los "inmortales" Fraga, Carrillo y Fidel Castro. Faltan 210 tacos de calendario para el desfile de patitos, y la gente que viva cuando entonces - contando que aún haya vida humana sobre la Tierra - no sabrán quienes fuimos sus tatarabuelos ni lo que hacíamos, del mismo modo que también nosotros ignoramos a los nuestros. Sólo las familias reales tienen "memoria familiar" Y hasta es posible que en el 2.222 se haya dejado de hablar de Belén Esteban.

Suicidarse o no suicidarse

"El suicidio no es casi nunca un acto para el cual el hombre deba estimularse; es una tentación contra la que se debe luchar. Poseo una extensa gama de dolencias mentales, pero la negra depresión suicida no es ninguna de ellas" ( Geoffrey Household en boca del protagonista de su novela "Animal acorralado", la mejor novela sobre un hombre perseguido que he leído hasta el momento)

1 comentario:

El Periódico de El Prat dijo...

Mejor que suicidarse, congelarse y desperta en el 2222. Seguro que ya se habran solucionado todos los problemas del hombre y la humanidad.