miércoles, 27 de enero de 2010

¡A las armas!

"En estos tiempos que corren, tienes que estar armado" No lo ha dicho nadie del PP, la Cope o Manos Limpias. Tampoco es cosa del obispo Munilla. Lo ha dicho Mel Gibson, uno que tal, uno que "piensa" como los anteriores porque es ultracatólico de pura cepa como Charlton Heston y Sozeneguer, otros que tal.
¡Todo er mundo armao, venga!, ¡qué dispare el más rapido!, lo mismito que en los tiempos del Far West. Y al que salga vivo que lo metan en la cárcel con cadena perpetua, pero si el pistolero es de ultraderecha o centroderecha - que viene a ser lo mismo en este país - que la cadena perpetua sea revisable.
Y seguro que los del Islam se plantean si es lícito disparar contra las señoras y señoritas frescachonas. ¡Es que no espabilan con los latigazos estas pelanduscas!... El gobierno francés va a prohibir "disimular el rostro" (así lo dicen) a las mujeres en locales de servicios públicos, trenes y autobuses, administraciones, escuelas y hospitales. ¿Y qué nos dice el Corán? Pues esto:
"¡Oh, Profeta! Di a tus mujeres y tus hijas y las mujeres de los creyentes que se cubran con sus velos. Será mejor para ellas, así ellas serán reconocidas (como mujeres respetables) para no ser molestadas. Y Allah es siempre el Perdonador, el Más Misericordioso"
Ya me imagino la cara de descojono de Calimero cuando haya leído las anteriores líneas. ¿Esto es lógico y sensato hoy en día? No me imagino a Anita pidiendo cinco euros de churros en la feria ataviada con un niqab o un burka. ¿Por dónde se metería los churros?... Y que no me digan que esto forma parte de una "cultura"
Pero los islamistas más beligerantes atacarán Occidente para defender a sus mujeres del Maligno que las está desnudando. ¡Ja, les espera Mel Gibson armado hasta los dientes, al frente del Séptimo de Caballería con helicópteros Apache!... Es que semos mu brutos. Y Cristiano Ronaldo agrede sin pistola porque es más chulo. ¿O no fue una agresión? La respuesta la dará Aznar en su próximo libro. ¡Más madera!... ¡Es la guerra!...

6 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Hello, Anita!
Me han gustado tus líneas dándole ánimos al Gran Calimero. Me queda la duda de si, en caso de que no le permitan acceder amorosamente a las enfermeras, pueda llevarse una muñeca hinchable que le distraiga en el reposo posoperatorio.
¡Aúpa Calimero!
¡Besos!

ANITA dijo...

Yo creo que calimero se lleva a todas al huerto jaja.
Estoy deseando tener noticias le dije que si podía su hermano nos dijera algo en su blog para saber como había salido todo.
Me he estado acordando toda la mañana.

Bueno mi querido amigo, no veo con burka comiendo churros la verdad,jaja ni me he planteado por donde los metería jaj salvo se los metiera a alguien por fastidiar un poco, en otro sitio.
A tiros ea, todos armados y como diría Aznar con un buen Rioja jajajj. Desde luego estas estrellas del cine, ya están tan pasados que no saben que decir.
Sería una pesadilla salir asi a la calle, con la mano en la cartuchera pendiente quien quiere pegarte un tiro o darlo tu.
Seguro cali sacaba de esto un sustancial comentario.
En fin de momento usaré las manos por si las moscas, cuando me cabreo suelto hostias como panes jajjaja.
Beso nada agresivos

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Jo, pues espero no tenerla al lado para evitar ser víctima de sus hostiazos!
A quién asimila la fama y quien le da por desvariar como a Mel Gibson o Aznar. Otros desvarían por "inspiración divina", como el obispo Munilla.
¡Besos como hostias como panes!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Joder, Anita, "conducta antisocial" lo llaman a lo más social del mundo. Los buenos polvetes son ruidosos, hacen ruído los los que hacen el amor, hace ruído la cama (a veces chirria) hace ruído algo que se cae porque un brazo o una pierna ha impactado en algo de la mesilla de noche, hace ruído el vecino golpeando el techo con el mango de una escoba porque él no folla y le desagrada la alegría coital de los demás... El amor sexual es un catálogo de ruidos con una petición insistente: "¡Más!, ¡más!, ¡más!, u otra no menos insistente: "¡no pares!, ¡no pares!", u otra más imperativa: "¡empuja!, ¡empuja!!
¡Besitos castos, Doña Anita!!

Alfonso dijo...

Bueno, amigo Don Obdulio, he creado mi propio blog. Veremos a ver como se me da porque, repito, soy bastante "tocho" en esto de la informática. Ya iré recurriendo a vosotros, veteranos en estos avatares, para consultaros los previsibles "estancamientos" de resolución de tal o cual cuestión.
Esta es la dirección:

http://alfonso-lanavajadeockham.blogspot.com/2010/01/la-navaja-de-ockham.html

Por comentar algo sobre su enjundiosa entrada de hoy. Ciertamente hace mucha gracia cuando te metes en alguna pagina guarrilla donde se ve a moritas y moritos dándole al chucu-chucu, en la que observas que se podrán desnudar por completo y ser excelentes amadoras... pero el velo... ¡por Alá!, el velo se queda en la cabeza cubriendo el cabello que para eso es mandato divino.

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Buenos días!
Es todo un notición lo de su blog, Don Alfonso, y desde ahora me apunto como visitante y comentarista asiduo. Una pequeña objeción: Cuente con mis comentarios pero no con mi "ayuda técnica", pues si hay alguien más "tocho" que usted en estas lides, ese soy yo. No obstante, las personas que vienen por aquí, sí le pueden echar una mano, ellos conocen todas esas virguerías técnicas. Y lo principal: "usted tiene la palabra", sabe comunicar ideas, se expresa con corrección y su estilo literario raya a gran altura. Lo demás son "añadidos" sobre los que cualquiera le pondrá al corriente. Y otra cosita que quizá ya sepa: Le visitarán muchos "frikis" con insultos, todo tipo de majaderías y defendiendo posiciones ultramontanas. Hay quien les da vidilla y discute con ellos. Yo borro esos comentarios directamente. Eso sí lo sé hacer, en este caso sí puedo decirle como se hace, pero no hay mucho que decir, ya ve usted la papelera que aparece debajo de cada comentario.

Así es, los velos o burkas tapan lo que más nos atrae de una mujer, su rostro. Lo llaman cultura cuando quieren decir atraso, medievalismo, machismo, integrismo...

¡Abrazos!