jueves, 21 de enero de 2010

Oatra forma de morir... en España

Me sorprende el titular de la noticia: "Un hombre muere atrapado en un contenedor"
Les informo: El hombre es (era) un esloveno. El contenedor es de ropa, de esos en los que se deposita la ropa usada. El descubrimiento lo hizo una vecina que vio la mitad inferior del cuerpo de una persona atrapada en la apertura del contenedor.
Existe un mecanismo de cierre automático para que nadie robe esa ropa, pero, al parecer, estos "humildes ladrones" se las ingenian como ellos solos para afanar las prendas. Más aún, dicen que han visto a alguna mujer aguantando el mecanismo mientras un niño pequeño opera en el interior del contenedor. (Antes se utilizaban bebés - los utilizaban sobre todo las gitanas rumanas - para la mendicidad en las puertas de los grandes almacenes. No sé si seguirán haciéndolo)
El hombre del contenedor murió de asfixia. Un dato: Caritas da ropa a los pobres, ropa y comida. Se me ocurre que esta gente no roba la ropa para su uso personal. Puede que pertenezcan a mafias organizadas y que el destino de la ropa sean los numerosos mercadillos piratas que han proliferado en los últimos años en numerosos lugares de España.
También pienso que está cada vez más organizada la mendicidad. Es curioso que de un día para otro las rotondas reguladas por semáforos de Murcia se hayan infestado de mendigos extranjeros. En los trayectos que cubro a diario llego a encontrarme hasta cuatro mendigos en una misma rotonda, tantos como accesos tiene la misma.
Para este pobre hombre ya se han terminado los agobios ecónomicos. Alguien con espíritu religioso le habrá dedicado un "descanse en paz".
Deseo que esos niños, mendigos y ladrones forzosos, no se vean en la misma tesitura cuando sean mayores.

Alfonso, te he dado la bienvenida a España y a mi blog en el post anterior. Espero escribirte largo y tendido mañana. Mil gracias por todo.
Anita y Calimero, como siempre también he respondido a vuestros comentarios.
¡Que tengais todos un estupendísimo fin de semana!

10 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

Carísima Anita, entre su peludo del post del martes 19 y la señora peluda del presente post, yo también me quedo con la señora. Es por una cuestión simple: de la señora podemos adivinar que tiene sexo, pero la "otra cosa" ¿qué coño es?, más parece un ser asexuado, un peluche gigante, un monstruo de dibujos animados, Alfredo Landa cuando se quitaba la camiseta. ¡Sí, sí, de Alfredo Landa tampoco se ha demostrado que tenga sexo. Él corría detrás de las suecas en calzoncillo grande, pero jamás sacó el pitilín ni le vimos en una escena de cama como Dios manda (lo manda en la "postura del misionero", por supuesto) en donde pudiese demostrar su virilidad contundente de macho ibérico.
¡Bien por la señora pelúa!
¡Besos con pelos en la lengua! (He soñado que estaba y haciendo el 69, pues eso)

ANITA dijo...

Vivan los pelos amigo, abajo las depiladoras, todas con pelos ea.
Seria la leche sacaran la moda jajaj.
Que cosas me sueña usted,oiga.

Bueno leído la muerte de este hombre, primero se me ha puesto una sonrisa, no me alegro de una muerte me rio por la situación. Puede ser necesitara calzones o puede no llegara a tiempo al rastro. Hace tiempo dejaron en el portal unos días cartelitos de que si podiamos dejaramos ropa que no se usa , y la recogían los jueves.
Yo me encontré un abrigo y unos pantalones en el rastro. Le pregunté a la vendedora ¿de donde sacas la ropa? Vienen de almacenes, retiran la ropa que no se vende pasada de temporada y nos la venden a buen precio.
¿Y porque no llevan etiquetas?
Pues por eso son mas baratas.
Pues esto está usado.
Que dice usted imposible.
¿Y como te comes que este abrigo es mio? Que dice señora
Mira el bolsillo está descosido el derecho.
Cogió el abrigo y lo echó atras, me dijo me marchara de allí si no iba a comprar nada.
Me estubo siguiendo un rato un tío de malas pintas, avise a la municipal. No paso nada, no han vuelto a vender por aquí.
Ya no dejo nada en ningún lado, lo llevo directamete a los sitios donde se lo recogen y reparten.
Si todos los ladrones se pillaran la cabeza con una tapa traidora, las cuentas saldrían para todos.
Desde luego ya no pasará calimades y todo por un trapo.
La última vez que estube en Madrid en semaforos y rotondas salían por todos lados gentes a pedir, limpiarte el parabrisas, vender pañuelos y hasta gente joven haciendo malabares, unos con muletas uno sin brazos etc etc.
Otro me pedía un cigarro.
En un semaforo estaba yo dando un sorvo a un bote coca cola y me hicieron un gesto de si le daba.
No se atreve una a bajar la ventanilla, le di el bote por un hueco pequeño. Me lo quería devolver, después, le dije que para él y lo tiro al suelo.
En fin que veremos mas amigo.
Besos solidarios

Obdulio de Oklahoma dijo...

Impepinable, es más fácil encontrar gente grosera entre los que no han recibido una educación en modales, urbanidad, etc. Frecuentes son los comentarios de señoras que han dado ropa o comida a determinados mendigos y luego se la han encontrado tirada, pero no por eso hemos de englobar a todos en el mismo cliché. También me consta que hay gente que ha desembocado en la mendicidad por azares de la vida y saben mantener el tipo sin ofender a nadie. El mundo de la mendicidad es ya tan grande que caben todo tipo de personas y personajes, gentes con oficio y universitarios, silenciosos y deslenguados, sucios y limpios...
¡Felicísimo fin de semana, Gran Anita!
¡Besos con olor a chiclé de eucalipto! (el que estoy mascando ahora)

calimeroesmalo dijo...

Os comentaré un caso. Sé que no habeis preguntado y puede que no os interese pero lo contaré de todas maneras...
Resulta que yo nunca he visto contenedores de esos, todo debo decirlo pero hace pocos años ( recordemos que soy un chaval, recordemoslo por DIOS!!!!!!!) resulta que en mi portal suelen dejar dentro bolsas con ropa para que las recojan los negritos ( acaban como decís en los mercadillos de los gitanos pero weno) y pillo a una vecila que acababa de parir hace poco recogiendo ropa.
Me quedé con cara de BUEJJJ !!! ( es que está un poco mal de la chola y no la soporto mucho) pero es que al cabo de unas horas sería me la encuentro rebuscando en la basura cogiendo ropa.
Pues bien, el otro día venía yo con la muleta y me abre la hija mayor de esta señora ( a crecido con anabolizantes, no me jodas, ¿ Como puede ser ya tan mayor? ¡ No puedo haber envejecido tan rápido! ) y llevaba yo una chamarra del frio que hacía y ella solo una camiseta y la comenté:
- ¡ Uff! ¡ Que frio hace! ¿ No tienes frio?
- Es que solo tengo esto!
Y me quedé con ganas de poner una bolsa de esas en el portal...
Ya sé que como historia es una .... pero weno!!
¡ Un abrazo a todos!

Alfonso dijo...

Con vuestros comentarios me habéis hecho recordar una anécdota que me sucedió hará un par de veranos en el cruce de Tordera a Blanes, de la Nacional II. Antes de hacer la rotonda había un semáforo, sería un día de julio con un calor que derretía las ideas. Suelo llevar constantemente una botella de agua en el vehículo pues como me medico por la tensión la pastilla diurética que me tomo me hace mear más de la cuenta y el cuerpo me pide agua. Iba comiéndome algunas almendras y al beber un poco de agua mientras frenaba ante el semáforo en rojo no pude evitar que buena parte de lo masticado entrara en la botella. En esto que aporrean la ventanilla de mi lado y
veo que un pedigüeño, sudoroso, con malos modos y en un idioma que me pareció rumano me exigía, más que pedirme, que le diera la botella de agua. Abrí la ventanilla y quise explicarle que dentro de la botella habían residuos a medio masticar delas 4 ó 5 almendras que me estaba comiendo. Sin hacerme caso, de un manotazo me quitó la botella y se la echó al coleto. Expulsó el buche de agua, empezó a soltar imprecaciones en su lengua y menos mal que el semáforo se puso en verde y pude emprender la marcha, sino me trago la botella.

Luego, reflexionas sobre lo sucedido y concluyes que le está bien empleado, por grosero y, digámoslo, gilipollas, que no quiso atender a la explicación que iba a darle creyendo que sería una burda excusa para no darle el agua.

Acabas riéndote un poco, la verdad...

Saludos.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Muy cruda y realista anécdota, Don Calimero. El patio está cada vez peor. Muchísimas personas necesitan comida y abrigo y algunas lo hacen en silencio y con vergüenza. Otras son más drásticas y ahí surgen los brotes de "pequeña delincuencia"

La anécdota de Alfonso es tragicómica. La he "visualizado" como si de un gag televisivo se tratara o una de esas secuencias de aquel maravilloso cine neorrealista italiano.

¡Un abrazo muy fuerte para los dos!

Alfonso: Ahora me pongo a escribir el siguiente post. En el primer comentario comentaré su comentario de ayer, ¡valga la redundancia a lo bestia!

calimeroesmalo dijo...

Por cierto que los comentaristas de este blog son de lujo.....
Jesús, Anita, Alfonso, yo...
¡ Solo quería reivindicarlo!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Reivindicación aceptada, Don Calimero.
¡Qué pase usted un fin de semana mejor que el anterior y peor que el próximo!
Ah, vigile el cielo..., dicen que va a llover.

ANITA dijo...

Lo que cuenta Cali pasa,a veces tenemos el armario lleno de cosas que no nos ponemos y cerca gente que lo necesita y no lo vemos.
Yo sigo llevando ropa a los sitios donde se la reparten. Así me aseguro que la recibe quien la necesita y nos aprovechan caras duras.
Bueno Alfonso desde luego hasta ser cartitativo cuesta a veces.
Tu anedocta me ha resultado graciosa imaginando la situación.
Cali chico alagando así te has ganado una invitación a comer mi rica paella.
Besos a todos

Obdulio de Oklahoma dijo...

¿Para mí no hay paella?... ¿En dónde hay que apuntarse?

¡Besos glotones!