martes, 16 de febrero de 2010

Cuando comer es un delito

Con la carne de un luchador de sumo se alimenta una familia de canibales durante una larga temporada. La carne humana no está mal. A mi me han invitado alguna vez, pero me da no sé qué. Como a uno no le hayan educado desde niño...
Y la verdad es que siento hacerles el feo porque es una familia muy maja. Pienso que tienen una buena filosofía: "¿Para qué desaprovechar la carne humana, enterrándola o incinerándola, habiendo tanta necesidad en el mundo?"
Mi amigo Kunta Kagoto, cabeza de familia de la susodicha familia, suele comentar socarronamente: "Que nos lo comamos los humanos y no los gusanos"
Viven escondidos en un lugar recóndito de la jungla por la persecución a la que están sometidos. Es un injusticia enorme que nos abochorna a la gente de bien. Pero ellos no cesan de enviar cartas a todos los organismos competentes pidiéndoles la despenalización de la antropofagia.
Es una verdadera lástima que tengan que ser ellos mismos los que se encarguen de matar a los que se van a comer. ¿No sería mucho más lógico - y eso es lo que ellos piden - que los paises cuya legislación contempla la pena de muerte, les faciliten los cuerpos calentitos de los ejecutados? A mis amigos no les importaría correr con los gastos de los portes.
"Siempre se pierde algún explorador por ahí", me comenta ilusionado el señor Kagoto, "y con eso vamos subsistiendo" ¡Uy, el día que cazamos al luchador de sumo hubo fiesta en la tribu!... Hasta organizamos un concurso de Miss y Mister Taparrabos. Y la risa que nos dio cuando el tonto del pueblo, Kalaoco Kulingo, quiso meterse en la olla con el gordo para darle por el culo. "¡Inconsciente, que te vas a quemar!", le gritaba su madre. ¡Ay, qué descojono!"
Kagoto y su familia son gente trabajadora y muy hospitalaria. Da mucha tristeza pensar que la gastronomía antropófaga tenga tan mala prensa en el mundo, e incluso que esté perseguida. Ojalá cambíen las cosas para bien, se lo merecen. ¡Buen provecho, amigos! (Ya no sé como disculparme, para mi próxima visita quieren que les haga el honor de probar un muslo de monja misionera que dicen que está para chuparse los dedos. A lo mejor acepto)

8 comentarios:

calimeroesmalo dijo...

Desde luego los pobres lo tienen muy dificil.
¡ Si hasta he oido que cierran el " Bulli" por el mismo motivo!
La cosa es que existe un tribunal especial que se encarga de esos asuntillos ( desde los nipones que comen mascotas , a los sotanas que se alimentan con la sangre de fetos para mantenerse eternamente ... como se mantengan).
Cagoento se tendrá que seguir contentando con seguir cazando sus piezas y sus monjitas ( que a más de una la han comido sin darlo a conocer Bwah ha ha ha)....
Si al final comemos tanta porquería y tantos colorantes que comer carne humana no creo que nos sentase tan mal....
( demosle tiempo pa que se comercielice en serio en el Eroski).
¡ Un abrazu!

Alfonso dijo...

Lo mejor es la cría en granjas, y no salir de cacería con sus inconvenientes y la incertidumbre de si pasará algún explorador perdido o algún misionero que echarse a la olla.

Un vendedor de quincalla perdido y una monja, que salió al bosque a mear y ya no volvió, iría bien. Eso si, han de ser fértiles los dos, sino mal asunto. Sería pan pa hoy y hambre para mañana.

Lo malo es que, como los cerdos que necesitan su tiempo de engorde, la pareja tendría que echar tiempo en parir a destajo y después ir criando y arrejuntando la prole para obtener la necesaria multiplicación, así que de momento lo aconsejable es que se hagan vegetarianos, pero pasado unos 20 años... joder qué gozada, carne a tutiplén. Después se trata de racionalizar la cría con el consumo. Hasta podrían hacer negocio con otros pueblos canívales de los alrededores vendiéndoles los excedentes.

Ya lo dijo aquél: "A una tribu de caníbales no le des un explorador, o una monja para un día, enseñáles ha hacer redadas masivas y después ponlos a criar". Elemental.

Antropófagos saludos, Don Obdulio.

ANITA dijo...

Agggggggggggg que cosas tengo que oír recién comida coño.
Pues quien tiene ovarios de acercarse a su amigo tenga cuidado no se lo coman a usted.
Y digo yo no sería mejor repartir a la gente todo lo que tiran los supercados a diario y así no promover el canivalismo.
En la selva se pueden perder muchas personas, yo opto por dejar allí castigados a los curas pederastas, tendrían comida para muchos años, igual hasta los ayudaban a plantar pepinos y dejan de comer personas que está algo feo.
Si como muslo de monja nos ponga la receta y que tal sabe, igual me trinco a mi vecino gilipollas y me meriendo y también a unos cuantos de los que pasan por casa de mi vecina la pecadora jaja y tendría chorizo para rato.
¿Por cierto no cree que España está siendo devorada por canivales con cartera diplomatica?
Hyyyyy que ya alucino yo sola.
Tantas pipas empachan jaja.
Besos de carne de conejo

murron dijo...

Ay amigo mío. Yo no he comido carne humana aunque no le haría ascos a la de uno que yo me se. Va a venir en breve a hacer promoción de su nueva peli pero me temo que va a ser imposible verlo de cerca. A ese me lo comía yo lentamente y con mucho mimo.
Recuerdo una película de Charlton Heston de hace muchos años. Estaba ambientada en una sociedad en la que no había comida y todos comían una especie de pastillas de avecren rarísimas. El caso es que el personaje de Heston tenía que determinar de donde coño salían las pastillas avecren esas y, al final, resulta que las hacían con los muertos. Cuestión de supervivencia. Yo por si acaso no utilizo dichos productos. Hago mis guisitos y mis propios caldos con productos naturales, por lo que pueda pasar. No obstante, que asquito comerse a un luchador de sumo. Claro que eso es mejor que comerse a un pobre mono o a un gorila. Joder, estos están en peligro de extinción y los seres humanos no son más que un peligro para el mundo. Pues eso, que esa familia se coma a unos cuantos humanos y nos libren de la escoria. Yo empezaría por mandarle a unos cuantos del PP: dícese Rajoy, el de los trajes, la monchita Aguirre, el del bigote ralo y deficiente estatura, pasando por De Juana Chaos y gente de esa calaña. Lo malo es que habría que enviar un cargamento de Almax y alka seltzer para que pudieran hacer la digestion. En fin, que muchos besos buen hombre

Jesús dijo...

Es la globalizacion que esta acabando con las culturas autoctonas

Obdulio de Oklahoma dijo...

Así es, Don Jesús, son hermosas tradiciones en vias de extinción.

Amiga murron, dejé un comentario en su post sobre los oscar y ahora no encuentro el post ni el comentario. No sé cómo funciona ese blog suyo. Me lo explique, plase. Yo sé muy bien a quién le gustaría a usted comerse ¡ja!, aunque es un hijoputa fundamentalista como usted y yo sabemos. Pues sí, la antropofagia da muy bien en el cine, no sé porque no se hacen más películas.

No, a mi no me comen, Anita, mi carne ha perdido lozanía, no estoy yo ni para un bocado.
Tenga cuidado que no le oiga su vecino, no sea que le de por ponerle el árbol de Navidad en Semana Santa.

Tengo que enterarme donde hay bosques a los que acuden las monjas a mear, Don Alfonso; me encantaría perderme en ese bosque y convertirme en un fauno en los brazos de una Doña Inés de 18 abriles floridos. Sabias opiniones las suyas en materia antropófaga.

Vete a saber que mierda se come en el Bulli, Don Calimero. A mi que me den los restaurantes de 8 euros con tintorro de garrafa y gaseosa.

¡Besos y abrazos!

murron dijo...

si, si, hijoputa fundamentalista pero no le dejaba ni las uñas, jajajajaja. Ya se sabe, del cerdo hasta los andares. Cerdos como ese quiero yo todos los días. Pues ya he visto el comentario y ya está publicado. Tu no te estreses. Es como un periódico la página y tienes que pinchar en los links que hay en la cabecera para ir a los blogs de cada uno. De cualquier manera no te apures, yo te dejo el link al ultimo post y asi no tienes que andar volviendote tarumba, hjajaajaj
Por cierto, a mi también me va la comida casera pero reconozco que no diría que no al Bulli, Mira que tengo ganas de ir a ese restaurante. Hijo, roja soy pero luego me pirro por el caviar beluga, jajaajajajaj. Muchos besos buen hombre

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Muchos besos, buena mujer!... Pues sí, de vez en cuando merece la pena catar alguna exquisitez.