viernes, 28 de enero de 2011

¡Fuego!

Antes de que el hombre descubriese el fuego, no había incendios. Se ahorraban muchos sustos y cuantiosas pérdidas económicas. Tampoco morían abrasados y nadie podía prenderse fuego para protestar contra una injusticia. Pero contaban con la desventaja de no comer sardinas asadas ni celebrar fallas en Valencia. Claro que, como no se había inventado el cine, no echaban de menos "El Coloso en Llamas" ni la escena de la zarza ardiendo en Los Diez Mandamientos, y es que, además, no les habían dado mandamientos.
Era una sociedad muy desfavorecida, contando que fuese una sociedad, claro, porque más bien eran grupos de tíos y tías pasando frío y pasándolas putas. Bueno, no las pasaban putas del todo porque no había fumadores jodiendo a los no fumadores. Aunque carecían de muchas cosas que hoy en día nos resultan imprescindibles: escuchar "La niña de fuego", decirle a una mujer que nos tiene locos "por el fuego de sus ojos", las hogueras de San Juan...
Los norteamericanos no serían los mismos sin las armas de fuego y los chinos no venderían mecheros a 60 céntimos; la oposición no diría que Zapatero está quemado, y Rouco Varela no soñaría con quemar abortistas y homosexuales.
En resumidas cuentas, el fuego se ha convertido en algo sumamente imprescindible como la falta de sentido común para declarar guerras y los viajes del Papa para nada. Pero yo encuentro un fallo en todo esto: no se ha erigido ningún monumento al descubridor del fuego. Somos muy ingratos. ¿Será porque ya han pasado 500.000 años y nadie se acuerda de su cara ni de sus apellidos?...

11 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

Señor Director, ya he eliminado las tres entradas fallidas, gracias por el consejillo técnico.
¡Que los hados le sean favorables en este fin de semana!

Javi Rumí dijo...

Cuenta la leyenda que, cuando no existía el fuego, las fallas se hacían deprisa y corriendo en las noches de tormenta, y se esperaba a que cayera un rayo. Por ese motivo, ponían en la cima de los monumentos una antena y un paragüas, a ver si aceleraban el trámite.

Qué va, es todo mentira, en esa época no existían todavía los paragüas.

Gracias por comentarme absolutamente a todo, Don Obdulio, qué haría yo sin usted...

El Periódico de El Prat dijo...

Se dice quien sueña con fuego se mea en la cama, por razones obvias.

Obdulio de Oklahoma dijo...

De nada, Don Rumí, yo con usted lo que sea, menos lo que prohibe la Iglesia.
El paraguas posiblemente lo inventase un murciano, que en esta tierra son muy aficionados a la lluvia y la esperan como agua de Mayo.
¡Abrazos emocionados!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Jo, qué suerte mearse en la cama, señor periodista!... Yo me despierto y tengo que incorporarme para echar la meadita.
¡Abrazos sabatinos!

murron dijo...

No de usted ideas. A buen seguro los descendientes de tan insigne creador se irían corriendo a la SGAE a pedir derechos de autor. El fuego dicen que es purificador. A mi me resulta muy relajante cuando está en la chimenea. Mi infancia está muy ligada al fuego. De niña me sentaba frente a la chimenea junto a mi abuelo paterno, a ver como chisporroteaba la leña y a ver como se hacían mis torreznitos y se asaban mis castañas. También prendí fuego a mi casa. Si,hijo si, siempre fui un poco despiste, que no fue por maldad sino por que era un poco torpe. Me sacaron de un hotel incendiado y casi se quema el edificio donde yo vivía con mi madre y hermanos porque a un ladrón se le ocurrió quemar un piso tras destrozarlo. Me gusta el fuego., Siempre ha ejercido una atracción enigmática sobre mi y, sin embargo, me da pánico asi que ando cerrando la espita del gas cual posesa cada vez que termino de guisar. Me alegro de haber vuelto a pasar por aqui. La vida me tiene tan ocupada que ya no me queda tiempo para mi misma ni para visitarlo a usted, buen hombre.Muchos besos

Obdulio de Oklahoma dijo...

Sí, sí, el fuego tiene su lado romántico, evoca aquellos momentos en que nuestros antepasados se reunían a la luz de la lumbre para contar leyendas, mayormente hechos tenebrosos de brujas y ogros, pero también relatos divertidos.
Y luego está la parte terrorífica, el "fuego purificador" de la "Santa Inquisición", aquel que abrasó tanto a buenas personas como buenos libros.
Pues ya siento que la vida la tenga tan ocupada, y más ahora que sus jefes se sumaran a los actos de bienvenida a Don Paponcio. Fue usted mi mejor contertulia cibernética, ¡oh, tiempos pasados!...
¡Besazos muchos!

calimeroesmalo dijo...

¡ La de incendios que he creado yo " sin querer" en mis tiempos mozos!
¡ Y apenas sí huno heridos!
El hombre y el fuego, la atracción por lo desconocido y el peligro!!!!
Es la misma atracción que siente uno al ver las puertas de un puticlub, que sabes como vas a entrar pero no como vas a salir ( mimmamente una comisaría de la Ertzaina jajaja).

Luego tienes fuegos famosos:
El fuego de san Elmo, Fuego Salvaje, Fuego en el Cuerpo, Estás que ardes!, la duquesa de Albal que veís ahora es un robot, la original lleva años ardiendo en el inf....Etc, etc, etc....
¡ Abrazotes!

murron dijo...

Pues espero volver a coger el ritmo y dispponer de más tiempo para escribir y para comentarle. Besos¡¡¡

Obdulio de Oklahoma dijo...

Ya, ya, usted quemó "El Coloso en Llamas", Don Calimero. También tiene usted quemado a Mourinho, ¿o es el Barça?, ¿quizá el Osasuna?...

Obdulio de Oklahoma dijo...

Sería para mi un motivo de orgullo y satisfacción, Doña Murron, que escribiese y comentase usted más. La Reina y yo vamos a abdicar y tendremos tiempo para leerla con pleno deleite.
Se la saluda con total afecto
Sofía y Juan Carlos.