miércoles, 27 de julio de 2011

Caos

A Amy Winehouse también se la ha llevado la metralleta imparable del noruego iluminado. Una conjura de monstruos siembra de odio, guerras y drogas el mundo entero. El cristiano perfecto, el mesías prometido de Oslo, nos ha disparado a todos. Los demonios más sanguinarios están enfurecidos. Rupert Murdoch es un viejo feo, usurero y diabólico, tan podrido como Fraga Iribarne, la banca y el Vaticano. Amy Winehouse ya no tenía sitio en este mundo, como Marilyn Monroe, como la niña que murió por culpa de la rata Murdoch... Más de noventa muertos, más de noventa cuerpos jóvenes acribillados. "Este es vuestro último día, os voy a matar a todos, hijos del Diablo!" Quién es el Diablo, José Tomás o Francisco Camps?... los genocidas servios o los asesinos de Alcacer?... los viejos satánicos de Puerto Hurraco o Emilio Botín?... Matan animales, personas, vidas, esperanzas... Cascadas de sangre sobre nuestras cabezas. La voz de Amy Winehouse se ha apagado para siempre porque así lo ha querido una metralleta rabiosa. Elévala a los altares, Benedictus!... por una puta vez en tu vida haz algo como Dios manda.

2 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Amy cantaba bien, pero de santa no tenia nada. Era una pieza, tal vez no por culpa suya, pero ya tenía una edad para echar cabeza.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Los demás que cito son menos santos todavía, pero... qué coño es eso de ser santo?
Buen día!!