miércoles, 13 de julio de 2011

Obituarios

Me da un no se qué la palabrita. Viene en los periódicos encima de las fotos de personas célebres que acaban de fallecer. Suelo leer los obituarios porque me entero de cosas que no sabía acerca de celebridades o de lo importantes que fueron otros de los que no había oído ni hablar. Voy a comentar los obituarios de El País del domingo 10.

El primero ha sido para mi una sorpresa. Rubino Romeo Salmoní es el nombre completo de este hombre, el judio que inspiró a Roberto Benigni su película "La Vida es Bella", se acuerdan?
Don Rubino ha fallecido en Roma a los 91 años. Fue un auténtico superviviente, consiguió escapar del gueto de Roma pero terminó en manos de los "camisas negras" de Mussolini. Tras pasar por varias prisiones del nefasto regimen, llegó a Auschwitz. Fue de los pocos que consiguieron salir vivos de Auschwitz. Se reencontró con sus padres, pero no con sus hermanos, ambos asesinados por los nazis.
Contaba el señor Rubino: "El frío te comía los huesos, el hambre te hacía chirriar los dientes durante el sueño, el cansancio era infinito, y sobre todo el miedo, más fuerte que todo"

La otra persona fallecida es Betty Ford, esposa del presidente americano Gerald Ford. Doña Betty ha dejado de existir a los 93 años en Palm Springs. Dice el obituario que no fue "una primera dama al uso", y cuenta cosas de su vida: "... Una mujer osada que enfrentó a duros fantasmas personales - cáncer de mama, alcoholismo, atracción a los opiáceos - y que defendió abiertamente los derechos a la igualdad de género, a los homosexuales, el aborto libre e incluso el consumo de marihuana en la época en la que muy pocas mujeres prominentes y casadas con republicanos se atrevieron a hacerlo"

En esta ocasión los obituarios nos ha ofrecido a dos personas muy distintas pero con un denominador común: su espíritu de lucha y su ferrea resistencia ante la adversidad. Como se suele decir en estos casos: Descansen en paz. Por supuesto, se lo merecen.

2 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Doña Betty era un poco golfa. La vida regalada es lo que tiene.
Y el señor Rubino dentro de su desgracia le salvo el ser italiano. Auswitch era como un pequeña ciudad donde no todos eran iguales. Lo peor era ser judio, pero los italianos y otros prinsioneros según nacionalidades tenían mas oportunidades de sobrevivir.

Obdulio de Oklahoma dijo...

No llego a tanto, no me he leído las biografías, sino los obituarios; de todas formas, Don Rubino, por muy italiano que fuese, las pasó putas con los italianos y con los nazis, y Doña Betty no creo que fuese una golfa, si se refiere a los opiáceos, pues su adicción le vino porque se lo recetaban los médicos para calmar dolores, y el alcoholismo ya se sabe que se nace con ello. En cualquier caso, fue una mujer muy "echá palante", muy valiente para su época.
Buen viernes, Don Jesús!