viernes, 22 de julio de 2011

Sacrificados

Francisco Camps se ha sacrificado por Valencia. Eso ha dicho. Me parece genial. Siempre hay algunas personas sacrificadas que sirven de ejemplo a la chusma acomodaticia, el resto de los mortales perezosos como yo: El Tempranillo, El Solitario, Rupert Murdoch... Y para que no se me enfade la caverna: Luis Roldán, Tedy Bautista, Juan Guerra... El sacrificio de Don Roldán llegó a tal extremo que se resignó a vivir fuera de su amada patria: en Laos nada menos.
La gente sacrificada lucha contra las adversidades (mayormente jueces y policias malvados) pero siempre es premiada con el cariño y el aplauso de sus incondicionales votantes y admiradores. Ortega Cano fue aplaudido a rabiar a su salida del hospital. Me congratulo de ello. Cuando uno se duerme al volante y atropella y mata a una persona, se merece un aplauso muy fuerte. Y si no hay nadie para aplaudir, se busca a una docena de esos aplaudidores que acuden gratis a los programas de televisión a aplaudir a todo cristo. Regidor: "Aplausos para Ortega Cano!"; "Plas!, plas!, plas!...!"; "Muy bien!"
El Molto Honorable Francisco Camps, flanqueado por Doña Rita y Don Trillo - dos sacrificados de primera categoría, sobre todo Don Trillo - se mereció la gran ovación que le dedicó el respetable, y los besos, y los parabienes, y los trajes, y los regalitos de pasarse veinte pueblos... Inocente!, inocente!, inocente!... Pues claro que sí. Continuará.

(El próximo día hablaré de las maldades de Rubalcaba)

4 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

A ver si Rubalcaba se sacrifica también, que motivos tiene.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Hombre, por lo menos que se quede alguien para hacer algo bueno, je, je!

Alfonso dijo...

¿Como que el Molt Honorable Camps sólo se ha sacrificado por Valencia? Usted se ha quedado corto, Don Obdulio. Su sacrificio se extiende por todo el suelo patrio, por toda la piel de toro hispánica. ¡¡¡Por España, coño!!!

Cuando veía y escuchaba al Molt Honorable Camps en su discurso de dimisión me acordaba del simpático alcalde de Villar del Río protagonizado por el gran Pepe Isbert en "Bienvenido Mister Marshall", cuando desde el balcón del ayuntamiento se dirigía a los vecinos con aquello de "¡Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación, y como os la debo os la voy a dar..." Pues, como digo, al Molt Honorable Camps le faltó esa entradilla, pero seguro que lo diría con la sosa capacidad que tiene para contar las cosas, así que mejor que se haya quedado en intentar convencernos de la asombrosa capacidad de sacrificio que tiene por ¿Dios? y por España.

La cosa es que lo estás viendo y no puedes evitar aquello de "a quién querrá engañar". A nadie, ni siquiera a los de su partido, aunque ahora estén como histéricas pregonando lo contrario.

Mierda de política. En general, afirmo.

Saludos afectuosos.

Obdulio de Oklahoma dijo...

"No es mi estilo arrepentirme" dijo. Pues esto no encaja con su fervor cristiano, con esas muestras de catolicismo practicante que le llevan a abrazar al apostol Santiago o a recibir al Papa con los brazos abiertos... previo enriquecimiento de sus amiguitos, je, je.
Feliz día, Don Alfonso!