miércoles, 10 de agosto de 2011

Borroka manchesteriana

Ayer me metí un poco en la movida de Manchester, todo un subidón de adrenalina. Lo echaba de menos desde los tiempos de mis vaciles con la policía por La Puerta del Sol y Gran Vía, cuando el "No a la guerra" del trío de hijos de puta de las Azores.
El momento más tenso de ayer fue cuando se bajaron de un coche cuatro policías de paisano y la emprendieron a golpes contra un solo chaval. Los que estábamos más cerca les rodeamos mientras ellos se mostraban desafiantes con las porras. Me hinché a llamarles hijos de puta y policías de mierda, para regocijo de los jovencitos ingleses que se descojonaban de risa viendo a un carroza spanish en plan tan activista.
Luego vi las imágenes de la agresión en la tele, pero no hubo el comentario adecuado sobre la manera cobarde de actuar de estos cuatro maderos. No siempre una imágen vale por mil palabras.


Habemus viagra

Los spam que más me encuentro en mi correo son los relativos a la viagra y al alargamiento de pene. Hay montones de vendedores empeñados en que me estire la polla y la ponga a funcionar en plan Casanova. Pues no, no estoy para esos trotes. Me masturbo con mayor o menor inspiración y me apaño con el tamaño de siempre y la frecuencia de ahora. Supongo que esta gente le ofrece sus productos a todo dios, y lo de "todo dios" incluirá también a Benedictus XVI, el cual tampoco les hará caso, como yo. E igualmente ambos pasamos de los preservativos u otros anticonceptivos. Pero él tiene una vida social más agitada que la mia. Sigue empeñado en montar su absurdo y decadente circo en Madrid. Millón y medio de jovencitos papanatas le acompañarán en su estancia madrileña, más los legionarios, beatorros, obispos, cospedales, peperos y resto de fuerzas reaccionarias sin memoria histórica. Por contra, la Iglesia de base y los laicos insisten en manifestarse a pesar de que el Gobierno ha vetado los tres trayectos de marcha laica propuestos. Mogollón de cristianos no quieren que el Papa haga este alarde innecesario ni que el Gobierno despilfarre el dinero de todos en un evento tan estúpido.
Veremos como se presenta la movida el día 18. No sería de extrañar que ardiese un poco Madrid. Incluso quedaría bonito y ejemplarizante. Pero lo mejor de todo es que el Papa se quede en Roma, que se haga un alargamiento de pene y tome viagra. Hala, pues si él lo hace, yo también lo hago. Lo juro por el obispo Munilla que me alargo la churrilla!!

(El post de abajo es para el "Concurso de relatos veraniegos" de El Periódico del Prat)

6 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

En estas revueltas no esta claro quien son los malos.
Tal vez deberia ir el Papa a Inglaterra a poner orden.

Clifford dijo...

Estimado señor Don Obdulio, sí, el de Oklahoma, sabe usted que soy persona calma y serena. Los mosqueos los dejo para moscas y mosquitos. Si no he sido más partícipe en su espacio es por el trabajo de unas cuantas bases de datos y rehacer trabajos ya hechos que no se ajustan a los "caprichos" de la Bolena, de nombre Ana. Tambien sabe usted que expresando su parecer sobre ciertas cosas en mi presencia no he dejado de tratarle como amigo que pienso que es. No sea enrevesado que no todo el mundo somos tan mal pensandos. Me conecto cuando puedo y me dejan. Así pues una brazo y cuidado con los grises ingleses que cuando les dices algo que parece malsonante se lian a porrazos con todo el mundo. A lot of regards for you and your family.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Usted lo ha dicho, Don Jesús, hasta que no se aclare como mataron al chico ese en Londres, no sabremos quienes son los malos auténticos, pero yo soy del modo de pensar de que todos los maderos son unos hijos de puta aunque en su casa sean excelentes personas. Acaso conoce algún equipo policial que esté a favor de los más desfavorecidos?
Saludos!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Pues sí, señor Clifford, su tono no es de alguien que esté calmoso y sereno, y la retranca es innecesaria, más cuando yo en ningún momento le he reprochado que no participe en mi espacio, ni a usted ni a nadie. Relea mis respuestas a sus comentarios y verá como no es eso ni tampoco que le haya juzgado de malpensado. Me resulta ahora excesivo que me diga poco menos que me ha perdonado por expresar mi parecer sobre ciertas cosas en su presencia. Sea claro, si se refiere a que determinado individuo es un hijo de puta y determinadas individuas unas taradas, lo mantengo, me perdone o no. Y lo dicho, conéctese cuando le de la gana, que no es mi problema.
Saludos!

calimeroesmalo dijo...

Sobre los disturbios de London, salen los jovenes delincuentes destrozandolo todo ( creo que le he visto a usted también subido a una farola enseñando la churra jajaja).
La verdad que la diferencia entre la indignación popular y la exaltación ha pasado aal gamberrismo en algunos casos.
Sin salir de Inglaterra, ha sido un escandalo también darse cuenta que la visita del Benedictus se sufragó en parte con ayudas destinadas a paliar el hambre al 3º mundo...( me guardo mis insultos y mis " mecagüen en el altísimo").
Lo han justificado añadiendo que la misma figura de Benedicto ya es ayuda suficiente para ésta gente ( no es broma ni chiste alguno , aunque suene a tal, han tenido la puta caradura de decirlo)...
Ahora aquí mientras hacen recortes SANITARIOS y cierran ambulatorios y farmacias que se pagan con nuestros impuestos , hay que sufragar ( con nuestro dinero tb, toquese sus eggs) la visita de un lider espiritual que bien se podría destinar a paliar el hambre o a otros recuersos que son más necesarios.
En fín, ¡ Un abracete!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Pues no estaba enseñando la churra en London, Don Cali, sino en Manchester. Por cierto, todavía no he pisado London porque mi pecunio no me lo permite. Todo se andará.
Tiene razón en que a estas movidas se apuntan todo los gamberros, pero no olvidemos que las revoluciones empiezan por causas justas y que los que las mantienen activas son los más desclasados de la sociedad. Yo aluciné el otro día cuando vi hasta a niños de 12 años en patinetes, y mogollón de jovenzuelos de 15 y 16 en bicis. Para ellos la revuelta era una fiesta.
Lo de Benedictus ya "clama al cielo". Tanta prepotencia, ostentación, boato, parafernalia legionaria, dogmatismo, insultos a los pobres y al gobierno... ya da asco, mucho asco!
Encantado de verle de nuevo, Don Cali!