lunes, 15 de agosto de 2011

Monigotes entrañables

Vivían en el bajo D de un antiguo edificio de cuatro plantas en 13 Rue del Mejillón. Eran conocidos entre la vecindad como "la familia del tebeo" Al padre y cabeza de familia, un cuarentón panzudo, le llamaban "El Capitán Trueno", pero no porque realizase actos heróicos en defensa de la Cristiandad, sino por su facilidad para expulsar gases intestinales a cada rato, ya que era un aerofágico incurable, osea, un pedorro convulsivo. Su señora, enjuta y seca como el maestro del poema de Machado, cuyo verdadero nombre era Engracia, tenía como apodo "Doña Urraca", y le venía muy bien tal remoquete dada la mala hostia de la que hacía gala. Los niños, tres criaturas horribles, habían sido rebautizados como "Zipi y Zape y la Terrible Fifí" Tales candorosas criaturas invertían su tiempo libre en hacer putadas a los demás niños del barrio y a los gatos de la vecindad. Y en su tiempo escolar se empeñaban en acelerar el deterioro sicológico de su atormentado profesor. El abuelo, un veterano de la Batalla del Ebro, intentaba a toda costa que alguien escuchara sus narraciones de las luchas a brazo partido contra la morisma de Franco. Le llamaban "El abuelo Cebolleta" Era viudo de la "Abuelita Paz", una adorable anciana que murió atropellada por el ciclomotorista diabólico del barrio: "Correcaminos" Tenían un perro que respondía por "Rin-tin-tín", el gato se llamaba "Pumby" y el hamster "Mickey Mouse" Y las tres criaturas eran torturadas sistematicamente por Zipi y Zape y la Terrible Fifí; recibían bastonazos a discreción del Abuelo Cebolleta cuando este revivía el fragor de la batalla en el Ebro; soportaban el temperamento histérico de Doña Urraca y, por si todo lo dicho fuese poco, respiraban el ambiente enrarecido por lo pedos del Capitán Trueno. Algunos días les visitaba su tío "Rompetechos", hermano de Doña Urraca, un invidente alcohólico y agresivo que había sido expulsado de la ONCE por pelearse con todo el mundo y hablar mal de Rubalcaba.
En fin, una entrañable familia de tebeo que se me ha ocurrido mientras esperaba esta mañana a que me atendiese el oftalmólogo.

4 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Una familia ejemplar, seguro que ahora está en la calle recibiendo al Papa

Obdulio de Oklahoma dijo...

Ahora?... No llegaba el 18?... Me parece que ando algo perdido.
Buen día, Don Jesús!

calimeroesmalo dijo...

jajajajajajaja.
¡ Que imaginación! Muy bueno! ¡ Y la de historias que podríacontar de esta familia Obdulio! ( ¬¬ xke me sonaran algunos personajes y los relaciono con conocidos??? jajajaj)
¡ Un abraceteee!!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Gracias por esas "ostentoreas" carcajadas, Don Cali. En un momentillo me paso por su blog.
Abracetes!!