jueves, 25 de agosto de 2011

Las catacumbas de Gadafi

Lo de Libia va a terminar en plan película de James Bond. Ahora resulta que el sátrapa anda escondido por una extensa red de túneles que hay en el subsuelo de Trípoli, mandados a construir por el propio megalómano reyezuelo.
Sadam fue más modesto, lo hallaron en un zulo tipo ETA. Bin Laden se despreocupó, pensaba que los americanos eran tontos y vivía tan pancho en un chalet.
Los tiranos terminan generalmente haciendo el gilipollas, toda su pompa y boato concluye en un epílogo bufonesco. Recuerden el ridículo que hizo el cobardica Pinochet con su silla de ruedas, Franco sometido durante un mes a los experimentos del Doctor Torrente Martínez Bordiu, Mussolini colgado boca abajo junto a su amante Clara Petaci, Sadam Hussein asomando por el agujero como si fuese un vagabundo sorprendido por la policía, y después ahorcado como un forajido del Far West, Hitler suicidándose como el típico maltratador que acaba de matar a su mujer, Nixon dimitiendo como un Francisco Camps cualquiera, Tejero (este ni llegó a tirano, pero es el más bufonesco de todos) luciendo bermudas en la playa como un jubilata del Imserso ante los reporteros canallescos, con toda su jeta de mala hostia, pero sin tricornio ni pistola. Uf, menos mal!

2 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Acabar, acabar...todos acabamos mal. Lo importante es que me quiten lo bailao.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Todos acabamos mal pero algunos peor.
Abrazos!