jueves, 15 de octubre de 2009

Fantasías de grandes hombres

Don Mariano siente debilidad por Don Francisco. ¡Es tan apuesto, tan caballeroso!, ¡oh, es imposible no ceder ante esa sonrisa cautivadora!... Don Mariano tiene fantasías sexuales pensando en su adorado Don Francisco. Se imagina fuera del armario, haciendo vida conyugal sana con su media naranja, sin importarle el que dirán las lenguas murmuradoras, feliz como un Don Boris cualquiera en las duchas de La Legión.

Pero Don Francisco y Don Mariano son personas muy comprometidas con su religión y sus ideas conservadoras, no pueden permitirse las mismas indecencias que esos libertinos de la chusma roja. Se mirarán tímidamente a los ojos desde sus armarios de hombres de bien y suspirarán largos suspiros de España Imperial por la gracia del caudillo aquel.

Don Mariano mira al cielo de los Madriles temiendo que llueva mañana sábado, y una noticia reciente vuelve a su cabeza: Don José María ha prometido presidir la cabalgata de obispos, curas y rebaño fiel en contra del aborto.

Don Manuel ha dicho que la santa de su devoción es Doña Rita. La acaparadora de bolsos caros se ha inflado de gozo. A lo mejor Don Mariano un día de estos se olvida de Don Francisco y elige otro amor platónico para sus fantasías eróticas. ¿Devolveríanse sus cartas secretas o publicaríanlas?

Ninguno de estos personajes está inspirado en personas reales, pero determinadas personas reales sí se asemejan a estos personajes.

Última hora: Don Benedicto declara que ahora está más interesado que nunca en viajar a Valencia porque los recientes acontecimientos le ponen divinamente cachondo.

10 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Hola, Anita!
Eres la jovencita más divertida de la feria. Sin un espíritu joven no se puede hacer ese análisis critico de uno mismo.
Tus "competiciones" automovilísticas con otras mujeres son más apasionantes que los mano a mano entre Hamilton y Fernando Alonso.
¡El cucurucho de churros a 5 euros!... ¿En qué ciudad vives?; ¿estabas en la feria o en la terminal de un aeropuerto?; ¿cobraban un suplemento de tres euros por rociarlos de azúcar?
Todo un regalo para el lector tu relato de los "autos de choche", tiro con dardo a los globos y resto de anécdotas.
Y una vez más disculpa por contestarte aquí pero ha vuelto a aparecer el aviso fatídico, "listo pero con errores en la página", y esta vez no me he atrevido ni ha intentarlo.
¡Muchos besos!

Jesús dijo...

Bueno, yo diría que mas que amor es interes. Interes por la pasta y el poder.

ANITA dijo...

Obdulio los problemas que para acceder a mi página ya no se que mirar mas que pueda ser, a nadie le pasa. Voy a consultar con una amiga que es mas entendida haber si ella me dice algo, lo último que he pensado que pueda ser, el navegador que utilizas. Yo cambie de navegador porque el que tenía no me dejaba acceder ni comentar en otros blogs. Mi espíritu joven que sale a causarme problemas de vez en cuando no lo tengo aún dominado y luego pasa lo que pasa, salgo escaldada jajaja. El precio de los churros caro la verdad, y el antojo se trunco después de mi traqueteado viaje en el canguro y eso duele jaj.
Respecto a su relato serán personajes ficticios pero a mi no se porque me suenaaaaaaaa mucho.
El amor incomprendido de la politica es realmente frustante jejejeje. Un abrazo

calimeroesmalo dijo...

Como dice Anita , para ser personajes ficticios unos acaba asombrandose del parecido con los personajes reales, casi pareceme visualizarlos oches¡¡¡
Un abrazo Obdulio¡¡¡

Alfonso dijo...

SONATINA
El exsecretario del PP Valenciano está triste... ¿Qué tendrá Ric Costa?
Los suspiros se escapan de su boca de pijo,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
Ric Costa está pálido, sin su pico de loro,
están mudas las manecillas de sus relojes de oro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya Rita, la cantaora (no rima, pero es verdad).
El PP está poblado de pavos reales.
Mariano, la “dueña”, dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea, José Mari, el bufón.
Ric Costa no ríe, Ric Costa no siente;
Ric Costa persigue por el cielo de Oriente (léase Levante, que es lo mismo)
las prebendas ya vagas de una vaga ilusión.
¡Ay!, el pobre Costa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no tiene el despacho, ni la pulsera de plata,
ni los trajes pagados, ni el bufón, José Mari, escarlata,
ni los coches oficiales de la banderita de azur.
Y están tristes las flores por la flor de les corts (parlament valencià)
los peperos de Oriente, los sufridos del Norte,
de Occidente, las lideresas, y los bocanegras del Sur.
¡Pobrecito Ric Costa de los trajes azules!
Está preso en sus oros, está preso en sus “Gürtels”,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros (sin papeles) con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal, que son Fraga y Cospedal.
—«Calla, calla, Ric Costa —dice el hada madrina Camps—;
en gaviota, con alas, hacia Madrid se encamina,
en el cinto mentiras y en la mano un puñal
el feliz caballero que te vende sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a partirte los labios con un tajo mortal».
(Con perdón de Don Rubén Dario)

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Chapeau, Don Alfonso!
Esto merecería salir en la prensa escrita o en un libro de humor. No le pida perdón a Rubén Darío porque él aprobaría el ingenio de su paradoria o "adaptación a la política actual"
El "pobrecito" Ric Costa ha pasado de ser "el único que da la cara", "el único que se avergüenza", etc. a "el llorica" o "el pijo llorón" Todo un cambio de un día de otro. Y después de la "sorpresiva" rueda de prensa de Rajoy, mañana tenemos al "hombrecillo insufrible del bigote" al frente de la mascarada facha por La Castellana. ¡El espectáculo continúa!
¡Un abrazo, Don Alfonso!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Arrepiéntome. Las prisas me han vuelto a traicionar: "paradoria" por "parodia" y "de un día de otro" por "de un día a otro"
Perdón, Don Alfonso, prometo teclear más despacito.

Obdulio de Oklahoma dijo...

"Amor por la pasta y el poder", desde luego, Don Jesús, aunque en el caso de Don Mariano si podríamos especular con que hay una debilidad por Don Francisco, y que Don Francisco le tiene agarrado por los huevos. ¡Qui lo sa...!

Pues ojalá que tu amiga "nos" asesore, Anita. Yo soy un mediocre en este mundillo internáutico, no tengo ni pajolera idea. La cosa es que sólo me pasa con tu blog. Antes me sucedió con otro, y muchísimos meses antes con otro. Pero, por norma general, entro bien en todos los blogs y en sus respectivos apartados de comentarios.
Yo dejé hace tiempo de montar en esas atracciones de feria, soy un cagueta, (fíjate, "mediocre", "cagueta"..., tengo todas las virtudes para ir a Afganistán a matar talibanes) no paso de los autos de choque y el tren de la bruja, y eso contando con que la bruja no sea especialmente terrorífica.

La realidad supera a la ficción, Don Cali. Personajes, personajillos, personajetes..., está muy divertido este mundo nuestro de cada día.

¡Abrazos!

salustiana la porquera dijo...

Pues yo metería a todos estos "dones" en un saco, les acercaría a ese puerto de Valencia, les metería los pies en cemento armado y esperaría a que se secase bien. Luego les lanzaría a lo más profundo del oceano, eso si, con sus trajes que no pagan, sus bolsos de Vuiton que tanto envidio, sus mireusé, etc, etc, Lo haría a esa manera que tanto les gusta, a la manera de Don Vito, pero eso si de Don Vito Corleone. Ese si que era un señor con estilo. Manda cojones, que manera de ensuciar el buen nombre de un personaje que ha despertado siempre toda mi admiración y respeto. Solo por querer ponerse ese sobrenombre al cabronazo ese engominado le cortaba yo la polla a rebanadas y se la echaba de comer a mis cerdos¡¡¡
Saludos de los mismos

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Jo, qué cruel está usted hoy, Doña Salus!...
Y además se me muestra envidiosilla de Vuiton. ¡¿Y qué cojones va a hacer usted con el Vuiton de los cojones en la cochiquera...?!, porque usted no sale de la pocilgosa cochiquera. ¿O es que ahora se les lleva la comida a los chanchos en bolsos caros?, dígamelo usté, pues, señora porquera mía.