lunes, 12 de octubre de 2009

Supersticiones

Hoy es martes y 13 (si me lee hoy martes y 13) algo que trae sin cuidado a la inmensa mayoría de la población. La gente, por norma general, no se entera del día en que vive, salvo en determinadas conmemoraciones. Pero para otros, una minoría de pusilánimes, hoy es un día crucial, digamos que gravemente importante. Hablo de los supersticiosos, por supuesto, los que hacen de cualquier chorrada un motivo de temor. Para mi las supersticiones son grandes bobadas, con perdón de los supersticiosos, lo mismo que las religiones son montajes absurdos, con perdón de los religiosos. Es un decir, porque estos no perdonan. La religión tiene mucho de superstición aunque la disfracen de "ritual" o "dogma" El culto a las reliquias, el celibato, el botafumeiro, los paseos bajo palio, hablar en latín o el copón divino, son "sagradas supersticiones"

Si te cruzas con un gato negro vas a tener mala suerte ese día. Si te cruzas con una monja también te puede ocurrir algo negativo. Entonces yo me pregunto: Si una monja se cruza con un gato negro, ¿quién se lleva la peor dosis de mala folla?, ¿lo tienen igual de jodido los dos?...

Cuando hace muchísimos años empecé a trabajar en el teatro, me convertí en un fan de las supersticiones, pero no porque yo fuese supersticioso, que en mi fuero interno jamás lo he sido, sino porque era una manera de equiparme a los actores veteranos, de sentirme actor profesional desde mi bisoñez de principiante. Era algo parecido a la sumisión de aceptar las novatadas en determinados colegios y en la mili. Jamás vestí de amarillo porque eso traía muy mal fario. (Viene de Moliere, dramaturgo y cómico, que murió el escenario representando su obra "El enfermo imaginario" y vestía de amarillo)

Ejemplos: Iba yo en una compañía de repertorio, un teatro de carpa, en donde, dado el mogollón de obras que interpretábamos, disponíamos de un apuntador. El apuntador apuntaba desde su posición en la "concha" Bueno, pues durante un ensayo se me ocurrió la insensata idea de sentarme en la concha. ¡Joder, no veas la bronca que me echó la primera actriz y directora de la compañía!... porque, según ella, lo que acababa de hacer nos iba a traer una suerte malísima.

En un pueblo de Cantabría, Torrelavega, el negocio iba muy mal, apenas pasaba gente por taquilla. Pues según esta mujer se debió a que a uno de los actores se le había roto el día del debut el espejito que utilizaba para maquillarse.

Yo creo que las supersticiones deben ser personales e intransferibles. Cada uno debe inventarse las suyas propias. A mi me da buena suerte mear en la ducha.

13 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

Pues nada, Anita, me he tirado un rato en tu blog para nada. La cosa es que no salía lo de "error en la página" y me he confiado. Y ha salido justo cuando ya estaba el comentario para enviarlo. He probado varias veces y... ¡a la mierda!
¡Besos!

Obdulio de Oklahoma dijo...

murron, cuando voy a tu blog me sale eso de "no se encontró la página".
¡Hoy es mi día!

calimeroesmalo dijo...

¡ Que curioso lo de las supersticiones en el teatro pero no viene solo de tí o de tu compañía, es algo que he leido de muchísima gente !
Yo por ejemplo una que me metieron en la cabeza Obdulio era que si se me caían unas tijeras al suelo no cogerlas sin pisarlas primero pues trae mala suerte y no veas el descojone del personal, claro que en mi caso con la mala suerte que ya traía de fabrica servidor, para que coño añadir más leña al fuego.
Lo de la monja y el gato negro, tal como están las cosas decir que trae mala suerte lo del gato es un acto de xenofobía jajajaja ¿ Y quien tiene peor folla?
Preguntale a la monja que suponiblese que ella no ha catado...
¡ Un abrazo bien gordo Obdulio, espero que hayas disfrutado de tus vacatas!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Se me olvidó y lo digo ahora: Muchísimas gracias por vuestras despedidas y deseos de buen viaje.

¡Otro abrazo gordo para ti, Calimero!

Alfonso dijo...

Bienvenido Don Obdulio. Espero que su viaje allende los mares le haya sido de provecho en todos los sentidos.

No es que las religiones tengan mucho de superstición, Don Obdulio, sino que las mismas nacen de ellas, del miedo irracional que el ser humano siempre ha tenido a lo desconocido, a todo aquello que no es capaz de comprender y de controlar. El sentimiento religioso es pura irracionalidad cuando éste se fundamenta en premisas que escapan a toda lógica. La fe a ultranza en cualquier dogma impuesto por la religión que sea, sin la criba de la razón y del más elemental sentido común, se convierte en paranoia esquizofrénica, pues quien la practica divide la realidad sometiéndola a sus muy particulares criterios de interpretación. No hay más que entrar en el blog de “Guerrera de la Luz”, por ejemplo, para darse cuenta de las afirmaciones que allí se hacen, y de cómo todos los que intervienen en él, sin el menor criterio de duda, crítica, o de explicación alternativa, se tragan, jalean y aplauden cualquier cosa que se expliquen unos a otros. Que “fulanita” ha visto al diablo en un rincón de su habitación y éste era verde, de dientes puntiagudos y llevaba un clavel en el pelo… ¡Amen! Tan cierto como que cuando llueve el agua cae para abajo. Que la Virgen le ha dicho a no se quien que si reza un rosario, por cada avemaría que diga se salva un niño de no ser abortado… Sin lugar a dudas. ¡Lo ha digo la Virgen, oiga! Y así una detrás de otra. Sumergidos en una especie de “país de las maravillas” donde todo vale. Se dan parabienes y grititos de satisfacción unos a otros, se van recordando lo pecadores que son, pero menudo parcelazo de cielo que se están fabricando por el esfuerzo diario que realizan para ser cada día más crédulos, más seguidistas de su secta, más esquizofrénicos, intolerantes y enemigos de todo aquél que no se encuadren en la “verdad revelada” que sólo ellos, en el regodeo de una sublime paja colectiva, tienen el privilegio de participar.

He querido, como antiguo licenciado en Filosofía, con conocimientos creo que importantes en Teología, por lo mucho leído y debatido al respecto, con prudencia discreción y respeto, participar en algún debate sobre cuestiones religiosas y no he visto publicado ni un solo post. Cuando pido explicación por ello me contesta la “guerrera” (el apelativo lo dice todo) que entro en el blog para reírme de ellos. Son incapaces de mantener ningún tipo de discusión al respecto, recurriendo al rechazo más absoluto de cualquier opinión que, ya no sólo discrepe, sino que cuestione en lo más mínimo algunas de sus afirmaciones. Si esto no es esquizofrenia sectaria, que venga Dios y lo vea.

Saludos afectuosos.

Jesús dijo...

Pues yo hoy debo de haberme levantado con la pata izquierda, porque me duele la rodilla

suulka dijo...

jejeje esto de la supesticiones creo yo k es una bobada y de lasd grandes, pero enfi hay una nfinidad de suposiciones, para gustos los colores.
mi compañera de trabajo tiene la costumbre de gritarme cada vez k dejo mi bolso en el suelo , dice k da mala suerte , k el dinero se va jajajaja a lo k le contesto si estoy pelada!!! da igual la cosa es no dejar el bolso en el suelo porque nunca tendras un duro si lo haces, jajajaja yo para mi k se me estan cobrando la de años k llebo haciendolo jajajaja, en fin supesticiones ...
un saludo

Obdulio de Oklahoma dijo...

Suscribo todo lo que dice, Don Alfonso. Religión y superstición van parejas. Imagino que los líderes de los primeros tiempos de la Humanidad, cuando el hombre pasó del nomadismo al sedentarismo gracias a la agricultura, elucubraron estrategias para dominar a los de su tribu, y la principal artimaña fue meterles el miedo en el cuerpo con lo desconocido, y así fueron surgiendo los dioses, las supersticiones, los castigos divinos y el coño de la Bernarda bajo palio, perfeccionando el invento a través de los siglos para tener contentos a los fieles borregos, como el señor Camps y Doña Rita a sus acólitos.
En cuanto al blog que cita, prefiero abstenerme. En ese tipo de sitios no entro ni para curiosear, me pasa como con la Cope. Ya tuve mi ración de Iglesia en aquella lejana niñez y acabé más que harto. Voy a ahorrarme ahora el relato de crueldades, me limito a lo puramente anecdótico: En una clase de niños de seis y siete años, la tarada de la monja señalando al fondo del aula y clamando: "¡Por allí, por allí ha pasado el demonio, le he visto el rabo cuando se iba!"
¡Abrazos, Don Alfonso!

¡Hola, suulka!... Bienvenida a este rincón de despropósitos a barullo y algunas verdades molestas. Pues mi mala suerte en la vida se debe, parecer ser, a que siempre llevo los zapatos por el suelo. La putada es que los calcetines también están muy cerca del suelo, y eso acreciente mi mala folla.
¡Besos!

¡Las rodillas y la espalda, dos grandes putadas a ciertas edades!... Seguro que le duele la rodilla, Don Jesús, porque ayer no se puso los calcetines del color que le recomendaba su horóscopo. Hay que prestar especial atención a esas cosas.
¡Feliz Navidad!

suulka dijo...

jajajajajaja k bueno pasar de nuevo popr aki jajajajaja

Obdulio de Oklahoma dijo...

Siempre será bien recibida, y no como Francisco Camps.

ANITA dijo...

Pues chico debe ser que vivo sin saber donde porque me entero ahora de que fue el martes 13 ajaja. Lo de la monja y el gato me ha dejado preocupada jajaj es un dilema enorme la verdad, mejor si de lejos veo gato monja alejarme por si me toca jjaja. Le tengo que preguntar a mi tía monja si se ha dado el caso jajaj. Bueno me lo pensaré no me de una hostia jajja.
Lo de las supersticiones es algo gracioso y casual. Yo antes si se me cruzaba un gato solía tocar madera, hasta que una vez tropecé en el bordillo al subirme al jardín y tocar uno y me rompí la uña al borde, me sangró y se me hincho el dedo, desde entonces si se me cruza un gato negro le llamo le engaño con algo y cuando se acerca le pego una patada en los cojones jaajjajajja.
Besitosssssssss

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Jo, que puntería, Anita!... Con los escurridizos que son los gatos y lo pequeñitos que tienen los cojones... ¡Acierta usted más que en el lanzamiento de dardos a globos!

murron dijo...

Yo tampoco soy supersticiosa. Nunca lo he sido,. Siempre me han parecido absurdeces profundas, como no soy religiosa porque siempre me han parecido invenciones con muy mala follá. A mi no me trae buena suerte nada, ni mala. No tengo especiales costumbres, pero si usted dice que hay que buscarse supersticiones propios me pondré manos a la obra. Espero que tenga mas suerte esta vez con el enlace de Murron, buen hombre. Besos