domingo, 25 de abril de 2010

Tipismo

"Yo no mato al toro, yo no hago daño al toro, ni le pongo banderillas, ni le meto puyazos, ni le doy estocadas. Yo asisto al espectáculo colorista de la fiesta brava porque me gusta. Sólo soy parte del público"

"Yo no estoy sometida al hombre, no soy una humilde sierva de mi señor marido o de mi señor padre. Yo llevo el velo islámico porque me gusta, y a lo mejor un día de estos me pongo un burka, ¡qué hermoso es el costumbrismo!... Sólo soy parte de un variopinto público femenino que sigue la tradición... masculina"


Pobres pero comunicados
En la India hay más teléfonos móviles que cuartos de baño. Es la pura verdad. Hay 564 millones de móviles y 366 millones de cuartitos higiénicos. No es que haya más necesidad de hablar por el móvil que de asearse o hacer caquitas debídamente sentado. No, es que es más barato lo primero. Por 25 dolares de nada tienen un estupendo móvil, pero instalar un cuarto de baño les sale por la friolera de 300 dolares.
La noticia, aunque no deja de ser curiosa, no me ha extrañado del todo, y es que he visto a gente de la calle en España que disponen de teléfono móvil. Eso sí, a los mendigos españoles no les salen las llamadas tan baratas como a los mendigos indios. Allí, la compañía India Reliance Communication, ofrece llamadas a un céntimo el minuto y no exige tarifa mensual.
Me imagino al añorado Carpanta viviendo debajo de un puente, soñando con su pollo asado y haciendo llamadas por el móvil a troche y moche.
Y la estadística más apabullante: Para este mismo año, prácticamente ya, se espera que haya 5.000 millones de abonados en el mundo, en un mundo que aún no supera los 6.000 millones de habitantes.
¡Ponga un pobre en su mesa y regálele un móvil!

12 comentarios:

Alfonso dijo...

La tecnología supera la necesidad, Don Obdulio. Si antes era prioritario comer, ahora lo es llevar en el bolsillo un móvil de última generación. Es el signo de los tiempos.

Es que como usted sabe, hoy, comer, come cualquiera.

federicafernadezz dijo...

¿Un pobe en mi mesa?
y save gueno...
no tendra cosetrol de ese.
y el igau jodido pro el bino de brik.
mira qeres raro con la recetas de cocina obdu.
Si me permites que te diga asin con cariño.
Ara si ay q lejir entre un pobe en la mesa y un obdulio en el catre...
Yo esto
Besotes
Federica

Jesús dijo...

Lo que pasa es que la India no tienen la desgracia de tener una telefonica, sino ni WC ni movil.

Piconera dijo...

Buenas tardes, Obdulio

Tan asesino es el que mata como el que contempla la matanza y aplaude.

Lo de los burkas me lo estoy pensando jejeje asi taparian a las divinas y estariamos en igualdad de condiciones a la hora de pedir curro ¡¡todos los curriculums con fotos con burka¡¡

Ahysssss, Carpanta llamando a tele-pobre para que le manden los escedentes de Cruz Roja...

Besos Obdulio

Obdulio de Oklahoma dijo...

"Hoy ,comer, come cualquiera" Absolutamente de acuerdo, Don Alfonso, con la salvedad de que muchos comen "comida basura" y otros escarban en la basura buscando comida, y los más ilusionados sueñan con llegar a Europa para poder comer lo que sea.
¡Abrazos!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Entre un pobe en la mesa y un obdulio en el catre... ¡un obdulio en la mesa! Y depué de comé mucha cosa ricas y güenos vinos y champanes y postres y tal... ¡a follá!
Oduliko de Okajaloma

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Hola, Don Jesús!
En la India a veces les suena el móvil cuando están cagando en un sórdido callejón y les pilla con una mano limpiándose y con la otra sujetándose para no perder el equilibrio.
¡Abrazos!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Buenísimo lo de "Carpanta llamando a tele-pobre!
Buenas tardes soleadas por aquí, Piconera.
Pues una foto de cara vestida con burka... ¡jo, cosa rara...!
¡Besos!

calimeroesmalo dijo...

¡ Pues, sinceramente , no vea las discusiones que suelo tener con mi madre cuando en la tele sale un torero empitonado:
- ¡ Que se joda! ¡ Por ponerse delante del toro!
Y ella me mira como a un bicho raro y es que a mi madre le gusta la fiesta y yo la odio, me parece un espectaculo bárbaro.
Lo de los pobres con móviles desde luego es una cosa que no sabía y me parece curiosísima y alarmante.
¿ No tienen para comer pero se preocupan de tener para llamar a.....líneas erótico-festivas? ( es que la familia no es lo 1º que se me ocurre estando en la calle).
La última estadística es...desconcertante.
¿ 5000 millones de personas con móvil? ¡ Joder!
¡ Tantas personas y tan poco que decir!
¿ Xke no se pueden librar las guerras a través del móvil?
¡ Sería muy estimulante que si las cosas no saliesen bien se tirase al suelo el móvil cabreado y se borraba al enemigo de la lista de contactos!
( si x soñar...)
¡ Un abrazo OBDULIO!

Obdulio de Oklahoma dijo...

Saliendo tan baratita la llamada, pues sí, pueden llamar a todas las líneas erótico-festivas que quieran.
Es verdad, Don Calimero, solemos tener contactos que no merecen la pena, y nos gustaría contactar con gente que nos resulta inaccesible. Yo, por ejemplo, con Ranía de Jordania o Magdalena de Suecia.
Su madre es como la difunta madre del Rey, que no se perdía una corrida en San Isidro.
¡Abrazos!

murron dijo...

Respecto a los toros me pasa como con la caza. No entiendo que placer saca alguien matando a un animal. Los toros deberían estar prohibidos y me avergüenza que me relacionen con semejante actividad y mucho menos que digan que pertenece a nuestra identidad culturarl. Pues me cago en esa identidad.
Respecto al velo islámico, mientras esas mujeres no reciban educación y vean que otros mundos son posibles seguirán creyendo que esa es la forma de vida correcta. El cambio empieza por la educación.
Joder, lo de los móviles es tremendo. Y para que coño quiere un pobre en la India un móvil?? Para llamar al teletienda? Joder, este mundo está como una puta cabra. Que despropósito que es todo¡¡¡ Bueno, siempre se puede cagar en la calle y limpiarse el culo con una piedra... en fin, vivir para ver¡¡ Besos¡¡

Obdulio de Oklahoma dijo...

Si la persona que está cagando en la calle, lleva un velo islámico, puede utilizar dicho velo islámico para limpiarse en lugar de la piedra, digo yo.
¡Besos!