miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cómicas

Hasta el siglo XVII el mundo fue muy aburrido en sus escenarios teatrales. Faltaba la gracia, la feminidad, la mujer. Así es, hasta el siglo XVII no aparecieron las actrices sobre la faz de la Tierra. Todo lo hacían los hombres. Los papeles femeninos los interpretaban caballeros travestidos. Me imagino que pondrían esas voces ridículas a lo Jack Lemmon y Tony Curtis en Sugar-Sugar ("Con faldas y a lo loco) y el vestuario sería lo más casto posible dado el ojo vigilante del gran hermano inquisidor.

Y las mujeres trajeron un aire nuevo al teatro. Las comedias empezaron a parecer más realistas. Una de las conclusiones principales de mis años de comediante es que la mujer es mucho mejor actriz que el hombre actor. Por un actor bueno tenemos docenas de actrices estupendas. La mujer es mejor fingidora, más natural, más auténtica.

Y la mujer pasó de no tener alma por ser mujer a estar endemoniada por tener demasiadas almas, pues eso creía la Iglesia de entonces, decían que los cómicos podían interpretar tantos personajes porque el demonio las prestaba tantas almas endemoniadas. Y por eso no se las enterraba en "sagrado" (como Franco y sus obispos a los "rojos", que los sepultaban en cementerios "civiles" o los tiraban de mala manera a fosas comunes) ni se les permitía actuar a menos de una legua del pueblo para que no contagiasen su maldad a las buenas gentes.

Los titiriteros, como los carnavales, nunca han sido del agrado de las castas dominantes porque su arte y desenfado sirve para mostrar las vergüenzas de la sociedad y ridiculizar a los poderosos. Y las cómicas siempre han tenido mala fama de putas, cosa que se suavizó un poco cuando una actriz de renombre, Doña María Guerrero, se casó con un aristocrata de abolengo, marqués y conde, el murciano Fernando Diaz de Mendoza.

¡Titiriteras, cómicas, comediantas, actrices, os quiero!, ¡vosotras valeis mucho, chicas!

9 comentarios:

Obdulio de Oklahoma dijo...

He respondido a vuestros comentarios del post anterior como "Anónimo" porque el "Haga su comentario" me ha hecho una putadita técnica.
¡Gracias!

calimeroesmalo dijo...

La verdad que ha habido cómicas de renombre.
Yo recuerdo y siempre me traerá gratos recuerdos ( la pobre no está muerta asi que por el empiece no vayamos a ponernos en lo peor) a Lina Morgan. Se juntaban Mi abuela y mi madre y se reían y al morir mi abuela hace muchos años, cuando daban una película de Lina mOrgan mi madre se entristecía, asi que yo me sentaba como solía sentarme antes, en sus piernas y nos reiamos juntos.
Puede que con respecto a tu entrada Obdulio, de cómicas, estes pensando en otras actrices, en otras artostas, pero yo al menos he recordado ahora esos momentos, con una mezcla de pena y nostalgia.
Precisamente porque si algo he perdido con los años es las comidas familiares, donde comíamos todos juntos en la mesa.
Y es un bonito recuerdo. Cuando veo a Lina Morgan esbozo una sonrisa, no porque sea buena o mala cómica ( no me parece mala pero tp la sigo ahora mismo, pero si por casualidad me quedo a verla recuerdo a mi abuela y a mi madre y si una artista logra eso, para mí ha hecho mucho).
¿ Un abrazo bien gordo Obdulio!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Buenos días por la mañana, Don Calimero!
Pues Lina Morgan vuelve de su retiro en breve, se presenta con una comedia en el teatro del cual es propietaria, "La Latina" de Madrid. A mí me parece sencillamente una cómica genial, me partí de risa viéndola "en el vivo y en el directo" en su feudo de La Latina. Comprendo la admiración de tu abuela, tu madre y tantísima gente. Lina Morgan domina a la perfección el oficio de cómica y a su vez está dotada de un talento y vis cómica singulares.
No, yo no he pensado en actrices concretas, he pensado en todas las que han sido, son y serán a lo largo de la historia, mi post es un pequeño homenaje a todas las cómicas del mundo mundial de todos los tiempos, aunque quizá con más cariño a aquellas con las que he trabajado y de las que he aprendido mucho.
¡Abrazos!

calimeroesmalo dijo...

Pues la verdad Obdulio que gracias a tu post he recuperado unos momentos de mi infancia muy buenos, te estoy muy, pero que muy agradecido.
Genial post.
A mí al menos me has despertado un sentimiento grande leyendolo ( seguro que puede que cualquier otro lo lea y le parezca nose, una tontería pero bueno).
Muchas gracias amigo.
¡ Un abrazo bien fuerte!

Jesús dijo...

De hay lo del teatro María Guerrero, pero si creo que debe de haber cientos de actrices del pasado tan famosas en su tiempo como Penelope Cruz hoy en día.

ANITA dijo...

Pobrecitas nosotras las mujeres cuanto mal hemos estado valoradas. Ya de tiempos ni en el escenario.
Van cambiando las cosas.
Habláis de Lina Morgan jeje la vi hace años en Madrid, creo que jamás me he reído tanto con esa gran mujer del teatro. Salí con la mandíbula desencajada de tanto reír.
Estoy de acuerdo que somos las mejores fingidoras del planeta, que me va a decir a mi jajajjja.
Nos pinto la uva o el diablo yo que se para ello. Lo mejor no hacen falta guiones es un don innato de nacimiento.
Eso dice mi marido jajaja. Y para una vez que estoy de acuerdo con él no lo discuto.
Un abrazo

Obdulio de Oklahoma dijo...

Gracias señor calimeroesmalo, es usted muy bueno conmigo.

Así es, Jesús, y más famosas inclus, y más idolatradas, dado que el teatro era un espectáculo que arrastraba gente a mogollón, como hoy el fútbol, el rock, la formula 1, etc. Estas últimas cosas no estaban inventadas y la "pasión de las masas" se repartía entre el teatro y los toros. En Madrid llegó a ver cerca de cincuenta teatros funcionando a tope, y todas las constantes del fútbol se daban entonces en el teatro: colas enormes en taquilla, fichajes de extranjeros, revistas especializadas de teatro, "cla" (que eran los ultras del teatro) tertulias en innumerables cafés, etc., etc. Se lo cuento con conocimiento de causa porque en cierta ocasión cayeron en mis manos cuatro tochos de una revista de teatro encuadernada. Cada tocho era aproximadamente un año, entre 1.900 y 1.904, y la revista era semanal. Por cierto, aparte de otras actrices famosísimas de la época, y actores, aparece en un montón de fotos María Guerrero, "Doña María Guerrero" en la época. Vivía con su marido a todo lujo en un palacio en el centro de Madrid, sus montajes teatrales eran los más caros de su tiempo, y también aparece una entrevista que la hicieron en el propio palacio.

¡Hola, Anita!... Desde luego, a Lina Morgan se la disfruta mucho más en el teatro, un medio en el que muestra más polifacética, pues canta y baila. Yo también recuerdo haberme reído a base de bien. Es una mujer que de haber nacido en los Estados Unidos estaría considerada como una de las más grandes del mundo.

¡Besos y abrazos!

Alfonso dijo...

Muy cierto todo lo que se viene aquí diciendo.

Yo he disfrutado más con "ellas", que con "ellos" (les permito que hagan el chiste facilón que a todo el mundo se le ocurre), a la hora de hacerme reir (vale, quedó aclarado).

Habláis de Lina Morgan, cómica donde las haya, pero la gracia natural de Gracita Morales, que no tenía que hacer ningún esfuerzo para ser ella misma, creo que la supera. Bueno, concedamos el beneficio de la igualdad y digamos que son estilos distintos.

Pobre Gracita. Como dice Don Obdulio, si hubiese vivido en USA, donde se tiene pasión por los buenos cómicos, no habría muerto en la miseria y el abandono más absoluto. Me dió una pena infinita cuando vi una de las últimas imágenes de esta mujer. Era soberbia, tanto en sus papeles de chacha como de "mujer fatal". Cuantas veces, entre amigos, he gritado eso de "¡¡¡Hay que ver como viene el señoritoooo!!!" El señorito, en el cine, como sabéis, era otro grande de la comedia española: José Luís López Vázquez, que creo que aun coletea.

Saludos.

Obdulio de Oklahoma dijo...

José Luis López Vázquez, al parecer, se encuentra algo pachucho. Empieza a notar el paso de los años. Más fuerte se encuentra Manuel Alexandre, otro "histórico"
Sin duda Gracitas Morales era una gran cómica, pero le ayudaba mucho su voz peculiar, voz no fingida, voz propia que contribuía en un gran porcentaje a su comicidad. Algo parecido ocurre con Verónica Forqué, otra gran cómica (la vi cuando no era famosa aún en el teatro Infanta Isabel de Madrid, y ya despuntaba como actriz talentosa) con voz singular, voz especial para personajes cómicos.
¡Un fuerte abrazo, Don Alfonso!