lunes, 27 de septiembre de 2010

Esponja anal

Antes de inventarse el papel higiénico, la basca se apañaba como podía. Yo siempre llevo en mi mochila, cuando camino por esos caminos de Dios y del Xacobeo, un oportuno rollo de papel higiénico, y es raro que tarde o temprano no termine usándolo. Los seres humanos no sabemos en dónde vamos a morir ni en dónde vamos a tener un apretón. En mi reciente Camino Primitivo lo utilicé en dos ocasiones: subiendo al Puerto del Palo y antes de iniciar el descenso a la Presa de Salime. En pleno monte hay que prescindir del trono de Roca y mantener el equilibrio durante todo el operativo de defecación y limpieza.
¿Se imaginan ustedes a los legionarios romanos conquistando Hispania o Las Galias?... Sí, es fácil que se lo imaginen porque lo han visto en el cine, del mismo modo que muchas personas que no han salido nunca de su barrio se imaginan como carrulamos los peregrinos en dirección a Compostela, porque lo están viendo en la tele durante todo el 2.010. Este año se han visto más en la tele pies con ampollas que a Belén Esteban. Vuelvo con los romanos: Estoy completamente seguro de que en esas largas expediciones e incursiones en territorio hostil, los legionarios cagaban muchísimas veces. ¿Cómo se limpiaban el culo los romanos?... Pues con esponjas atadas a un palo e impregnadas en agua salada. Es lo que nos dicen los eruditos. No existía el papel higiénico pero no les hacía ni puñetera falta porque así no derrochaban papel. La esponja se lavaba y podía reutilizarse cuantas veces fuera menester. También utilizamos los modernos infinidad de veces la toalla y nos la pasamos por ese secreto lugar después de ducharnos.
Los romanos eran gente muy practica además de belicosa, pero me queda una duda: ¿En caso de crisis utilizarían la misma esponja varios soldados?
Por favor, que nadie se escandalice con este post. Como decía mi difunta abuela: "Caga el Rey, caga el Papa y sin cagar nadie se escapa"

11 comentarios:

a tomar por culo dijo...

El cagar es cosa bien profunda. Muchos españolitos se han culturizado mientras cagaban. Es el mejor momento que encuentran para echarle un vistazo al periódico o al Interviú.
Recuerdo que mi difunto padre decía siempre que en el pueblo se limpiaban el culo con un canto rodao, que les dejaba el trasero lustroso y suave. Yo conocí en ese mismo pueblo el papel elefante. Todavía lo recuerdo con pavor. Lo tenía que arrugar mucho para domarlo y así no destrozar mis tiernas posaderas infantiles. Tanto me jodía cagar en el establo y limpiarme con esa lija que aguantaba todo lo que podía para no tener que defecar. En fin, me alegro que haya usted tocado este tema. No se porque la gente se escandaliza tanto cuando uno habla de mierda o del cagar. Coño, tan natural como el comer o el follar¡¡ Besos buen hombre¡¡

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Oh, ha tocado usted en la llaga!... "tan natural como el comer o el follar"... no para todos, ¡oh, no, desgraciadamente! Si yo comiese tanto como follo, ya me habría muerto de hambre. Ahora, eso sí, me mantengo muy activo con las pajas.
"El cagar es cosa bien profunda"... Depende, en el campo no pasa del suelo, luego vienen las moscas a dar razón del manjar ("manjar" para ellas, se entiende) En las casas sí, la mierda se va por un conducto hasta el pozo negro negro o pozo séptico, ¡hasta las profundidades de la mierda!

Entraré en otro momento en su blog, ahora está terminándose mi media horita de recreo matinal, (y he podido hacer este comentario porque he tenido la folla de que me pillase en el centro y no en carretera)

¡Besos!

Teté dijo...

Yo tenia entendido que de hecho todos usaban la misma esponja, una forma perfecta de transmitir enfermedades. Quiza por eso la mojaban en agua salada...

ANITA dijo...

JAJAJAJ escatologico se despertó mi Obdulio hoy jajjajaj.
Pues mire que yo no me escandalizo hablando de kakas jajaja, por cierto yo también me acuerdo del papel el elefante que también usaban las peluqueras cortado a cachitos para enrollar el pelo al bigudí de la permanente. Ese papel valía mucho pero rascaba mas.
También se puede limpiar uno en el campo con hierva fresca da un gustitoooo jajaj.
Los romanos eran unos marranos solo pensar compartían esponja puaggggggggg.
Y ese que se caga una alunización diarreica en plena autovía y se limpia con los calzones y se le olvida tirarlos y luego vas a limpiar el maletero del coche y te encuentras en una bolsa, no vea usted que impresión jajajja.
Joer y cuando era chica en el pueblo de vacaciones aún no había baños en la casa, orinal y al huerto entre un wc que hizo mi abuelo con dos tablas y un bujero dentro, luego arena y pala y al regato jaja y cuidado no te picara una avispa el culo. Que penurias.
Me callo que solo se me ocurren cagadas jajaja.
Besos sin apretón

Obdulio de Oklahoma dijo...

Posiblemente fuese así, Teté. Hasta llegar a nuestra época es increible como tuvieron que vivir los pobladores de este mundo.
¡Besos!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Papel higiénico "El Elefante"!... ¡Joder, como me acuerdo, Anita!... Era el único que existía cuando yo era niño y ya me limpiaba solito. Aluciné este verano, en el Museo Etnográfico de Grandas de Salime - que dicho sea de paso es una maravilla - ver en la reproducción de una tienda de aquellos años unos cuantos rollos de papel higiénico El Elefante.
¡Una avispa que te pica en el culo...! ¡aug! Sólo de leerlo he sentido la imperiosa necesidad de rascarme.
Besos antiescatológicos para variar

Redacción dijo...

Si se come bien, se caga bien y no se necesita papel. Comiendo mucha fibra desaparece ese problema higienico.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Buena recomendación, señor redactor.

calimeroesmalo dijo...

Podría contar varias anecdotas que he sufrido por mi manía a aguantarme el cagar fuera de casa...( mi record fué de chaval en un campamento imaginarme que podría aguantar una semana sin cagar.....¬¬ estooo, obviamente no pude y una noche , tras la cagalera que sufrí y para que no se repitiese, me dió un apretón tan fuerte que tuve que salir a cagar de mi tienda de campaña.
Pues bien, ( esta anecdota encanta a mis amigos, tengo otra parecida y sexual) Pues bien, abro la tienda de campaña y paquetes de Kleenex, echo un vistazo atrás para ver las luces del campamento de los monitores y echo a andar y a nadr y andar y andar y andar durante un buen rato hasta que decido parar oculto x la noche y ponerme a cagar ( juas , juas , juas, plan perfecto!!).
Cago, me limpio el culo y ando, ando , ando de noche hasta el campamento y me meto en mi saco a dormir.
Mañana siguiente y al levantarme nos pregunta el monitor jefe a ver quien coño se ha cagado al lado de nuestra tienda, justo al lado de la tela, a milímetros.
Lo cual yo recordaba como una caminata que riete del camino de Santiago, aquí no habían sido ni 2 pasos.
CONTINUA-

calimeroesmalo dijo...

Sobre las esponjas:

Mi madre tenía una amiga ( ahora no se hablan) con cuyos hijos ibamos mi hermano y yo al colegio.
Pues bien, un día subo a su casa ( en esa época solíamos tener la fiebre de jugar a las consolas tras el colegio, era la época de la NINTENDO O SUPERNINTENDO) y me da por ir al baño y veo pues que joe, que raro que no tienen papel higienico y lo comenté en casa, pero por curiosidad y mi madre:
- Albi, ¡ No uses jamás el baño de esa casa!
¡ Pues tate Obdulio que usaban todos LA MISMA esponja para limpiarse el culo!
( hablamos de los años noventaytantos osea que riamonos de los romanos y no sé si seguirán limpiandose el culo con la esponja pero la gente se rien de ellos por otro tipo de cosas y anda que noson raros de cojones. Yo eso no se lo he contado más que a poca gente de confianza, ya bastante tienen y pena no me dan , que son unos cabronazos, pero joder, si al menos cada uno tuviese su propia esponja...).
Weno, Obdulio, ¡ Un abracete!

Obdulio de Oklahoma dijo...

¡Un fin de semana sin cagar...! Hostias, eso no lo hace ni Aznar... a pesar de la cara de estreñido que tiene.

¡Hombre, es que salir a cagar sin linterna en esa tesitura nocturna...!

Con lo del uso "comunitario" de la esponja para la limpieza anal en nuestros días, confirma lo que tanto se dice en los libros de Historia, que los cambios sociales no son bruscos. En plena era de la mecanización, yo he visto arar con yuntas de bueyes en el Bierzo leonés. Y le contaría más casos. Pos eso no me extraña que los de esa familia que usted conoció sigan limpiándose el culo como los romanos.
¡Abracetes!