jueves, 16 de junio de 2011

Bajo el cielo gris

Escribo con un bolígrafo que me he encontrado en la calle. Novedad selecta: Ya me han empezado a ingresar el dinerito de la ayuda social para ir tirando. Mañana (hoy, dentro de un ratito, que ahora estoy tecleando) tengo mi entrevista quincenal en el Job Center. Quizá me den novedades sobre ciertos trabajos de los que me hablaron.
El viernes me toca la clase de inglés. El día 1 tengo podólogo (imprescindible para los diabéticos) Otra novedad: Aquí las medicinas son absolutamente gratis (parecido a los EE. UU.) y no hay que esperar demasiado para que te atiendan en el centro de salud.

Ha llovido durante una hora larga. Me siento en un banco de Picadilly Gardens a observarlo todo mientras engullo un sandwich, una manzana y galletas.
Tráfico muy fluído de tranvías y autobuses de dos pisos. Un caballero que corre para no perder el tranvía, pierde una bufanda o pañuelo grande, no lo veo bien desde aquí. Unos minutos después a una chica se le cae el vaso de cartón del café con leche (lo lleva mucha gente por la calle, tienen una tapita y una obertura para introducir la pajita) El vaso y todo su contenido quedan en el suelo a unos metros de la bufanda o lo que sea. Llega un operario del servicio de limpieza y recoge con unas tenacillas la prenda y la arroja al cubo. No ha visto el vaso porque venía mirando desde lejos a la prenda.
Las palomas me ayudan a terminar los biscuits (25 pens en Quality, una de las tiendas baratas)
Frente a mi: "Mosley Street" En dicha calle y de izquierda a derecha de mi campo visual: Banco de Santander, Primark (gran almacén de ropa muy barata) Burger King y otra delegación del Banco de Santander.

Otro día les cuento más cosillas intranscendentes.

2 comentarios:

El Periódico de El Prat dijo...

Lo ingles es siempre muy exotico.

Obdulio de Oklahoma dijo...

Exóticamente exótico, of course!